Nacido en Autol (La Rioja), monseñor Abilio Martínez fue ordenado sacerdote en 1989. Su primer ministerio episcopal le llevó a la diócesis de Osma-Soria; desde 2024 preside la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la Conferencia Episcopal Española. Tras la renuncia por edad de Mons. Gerardo Melgar Viciosa, obispo emérito de Ciudad Real, D. Abilio Martínez fue nombrado por el papa León XIV obispo-prior de nuestra diócesis el 9 de julio de 2025 y tomó posesión canónica el 27 de septiembre.

“En nuestra diócesis continúa existiendo un elevado nivel de religiosidad y fe”

Pregunta.- El 9 de julio hará un año del nombramiento como obispo-prior de Ciudad Real, aunque tomó posesión canónica el 27 de septiembre, ¿qué balance hace de estos meses?
Respuesta.-
Apenas llevo 8 meses y Ciudad Real es extensa, no sólo en kilómetros, sino también en actividades apostólicas, en parroquias y en comunidades de vida consagrada. No obstante, sí puedo decir que la diócesis ciudadrealeña cuenta con una vida eclesial rica y abundante, me he encontrado con una Iglesia muy viva.


P.- ¿Ha tenido oportunidad de visitar o entablar contacto con todas las parroquias?
R.-
No, pero he podido acudir a muchas de ellas fruto de pequeños encuentros o eucaristías con motivo de una fiesta patronal, confirmaciones o funerales. Mi objetivo es poder visitarlas todas entre este curso ya pasado y el próximo. En cuanto al programa de visitas pastorales, comenzaré más adelante, una vez esté todo asentado.


P.- Su llegada ha coincidido con los 150 años del Obispado Priorato de las Órdenes Militares. Y ha instado a celebrar este aniversario desde la fe, no quedarse solo en lo externo, ¿cuál cree que es el presente y futuro de la diócesis?
R.-
En nuestra diócesis continúa existiendo un elevado nivel de religiosidad y fe. Así lo avalan algunos datos como los 2.360 bautizados en 2025, 2.936 primeras comuniones, 1.893 confirmaciones, la óptima asistencia a clase de Religión y la X de la casilla de la Iglesia Católica en la Renta, que nos sitúa como la primera provincia del país. A mi juicio, estas estadísticas confirman que el presente y futuro de la Iglesia de Ciudad Real no es tan negativo, pero, ante todo, más prometedor que en otros lugares de España e incluso de otros puntos de Europa como Francia, Holanda o Centroeuropa.


P.- ¿Cómo ha vivido la visita del Papa León XIV?
R.-
Como visita del sucesor de Pedro, la he vivido con gran gozo y alegría y desde la fe y la comunión por la unión a la Iglesia de Roma y al Papa. Personalmente, asistí a los actos más multitudinarios en Madrid, como la vigilia y la misa del Corpus, y en Barcelona a la bendición en la Sagrada Familia. He podido comprobar in situ que el Papa es un líder mundial moral, su mensaje ha sido muy escuchado en España. Me quedo con el contenido de sus homilías, las respuestas a los jóvenes y otros colectivos, de muchísimo fondo, inmensa humanidad y muchísima esperanza para nuestra Iglesia.


P.- Llegó incluso a hacer discursos en escenarios inéditos hasta ahora para un Papa, como el Congreso de los Diputados, donde habló de la importancia de la dignidad humana, ¿cree que el mensaje caló entre los políticos?
R.-
Fue un mensaje brillante, muy bien construido, de lo mejor en la relación entre política, derecho y legalidad, y con argumentos muy sólidos provenientes de la Escuela de Salamanca. Fue un discurso alentando a la búsqueda del bien común y no de las partes, a la dignidad de la persona en todo momento y en todas las etapas de su vida, y al diálogo constructivo en política. En mi opinión, va a surtir el efecto deseado en España y en el mundo sobre lo que debe de ser el buen ejercicio de la cuestión política. Un discurso, y todos, disponible en la web de la Conferencia Episcopal.


P.- En la visita, el Rey se refirió a los casos de abusos sexuales en la Iglesia, asegurando que no representan a la comunidad eclesial, ¿se está haciendo lo suficiente? ¿se han puesto los medios necesarios para prevenir?
R.-
León XIV está muy comprometido con que concluyan este tipo de abusos, no sólo de menores, y nos encomendó a los obispos trabajar en ello, sobre todo, en la prevención. De ahí la importancia de que haya un programa de reparación y acompañamiento a todas las personas que lo han sufrido, pero también un plan preventivo. Estoy convencido de que la prevención es fundamental para, si ocurre algún caso, acompañar y reparar, y evitar que vuelvan a ocurrir. En Osma-Soria organizábamos cada año una jornada de prevención dirigida a sacerdotes, seminaristas y catequistas.


P.- ¿Va a establecer alguna acción concreta?
R.-
Sí, tengo que saber qué se hacía antes al respecto, no conozco todo aún, pero mi objetivo es que la prevención ocupe un lugar privilegiado en este asunto de los abusos.


P.- En la primera encíclica de León XIV se aborda el uso de la inteligencia artificial y la dignidad humana, ¿qué destacaría de ella?
R.-
Al igual que el Papa León XIII con su encíclica Rerum Novarum (1891) se enfrentó a los cambios de la revolución industrial, ahora León XIV con su Magnifica Humanitas hace frente a la IA.


En un análisis somero, esta carta encíclica sigue la tradición del magisterio social de San Juan Pablo II y el Papa Francisco. Vuelve a decir que toda tecnología y desarrollo debe situar la dignidad humana en el centro. Lo decía San Juan Pablo II a propósito del trabajo, cuando escribió Laborem Exercens: «el centro no es el trabajo, el centro es la persona». León XIV replica el mismo mensaje: «el centro no es la inteligencia artificial, el centro es la dignidad humana». Dice que sí a la IA porque genera progreso, pero que no se utilice para hacer el mal. Ahora hay algoritmos que deciden la entrada de personas en empresas, es preferible no dejarlo al puro algoritmo, mejor que sean decisiones humanas y personales.


P.- Cáritas para la diócesis, para cualquier diócesis, juega un papel fundamental, ¿no?
R.-
Cáritas es la diócesis misma. Es una institución diocesana muy valorada por la sociedad, ya que está ahí siempre para ayudar. Aun así, necesitamos socios que quieran colaborar de forma habitual, comprometiéndose a una cuota mensual o anual. Y también voluntarios. Agradezco muchísimo la labor de los cientos de voluntarios de Cáritas en la diócesis, pero necesitamos renovarlo, necesitamos gente joven.


P.- ¿Se mantienen las vocaciones sacerdotales?
R.-
El Seminario permanece en activo, con altibajos, en el mejor sentido de la palabra, pero sigue recibiendo alumnos. Este año ha sido excepcional, con 21 seminaristas. Para el curso 26-27 contamos con 14, cuatro de ellos nuevos. Este goteo nos permite seguir prestando servicio al Pueblo de Dios de Ciudad Real. Para la diócesis supone una gran esperanza que haya jóvenes que se planteen la vocación al ministerio presbiteral. En 8 meses, he ordenado un presbítero y un diácono.


P.- ¿Pero no existe un desequilibrio entre los sacerdotes que se jubilan y los que entran?
R.-
Aunque no estamos en una situación desesperada, ni mucho menos, sí que es verdad que son un poco más los que se jubilan que los que entran. Pero también es cierto que en la Iglesia actual no todo lo hace el sacerdote. Los seglares están tomando un papel protagonista, lo que deriva en una Iglesia todavía con mucha fuerza y de una gran capacidad evangelizadora.


P.- ¿Cómo está el desarrollo del convenio del convento de la Asunción en Almagro?
R.-
Está bastante avanzado y pronto va a comenzar la reforma. Es un proyecto real, no algo etéreo, en el que el propietario de Quirón, con el que se ha firmado el acuerdo, desea dedicarlo a formación sociosanitaria. Creo que es una buena solución para el convento y para Almagro.


P.- La Asociación de Cofradías de Ciudad Real está en un proceso electoral, ¿tiene el obispo alguna opinión?
R.-
No, es un organismo eclesial pero autónomo, y el Obispado no tiene ninguna injerencia en un procedimiento ajeno. Sigo la cuestión por la prensa. Ahora sé que hay dos candidatos, ¿verdad? Sólo puedo decir que el que salga elegido será el interlocutor con el Obispado para la Semana Santa; hasta ahora ha sido la hermana Yolanda.

Texto: Oliva Carretero Ruiz Fotos: Juan Diego García-Abadillo