34 años distinguiéndose en la elaboración de productos cárnicos frescos y curados sin gluten y sin lactosa en Bolaños de Calatrava
Justiniano Naranjo y Daniela Prado, él de origen ganadero y ella de familia agricultora, propiciaron el nacimiento de Embutidos Naranjo en Bolaños de Calatrava. Una empresa familiar con una solvente trayectoria en la que la valentía, el sacrificio, la distinción y la calidad del producto han sido la filosofía a seguir desde 1992.
Antes de la construcción de la fábrica, este emprendedor matrimonio dio sus primeros pasos en el mundo de la carnicería. Daniela dirigió un puesto de carne en el mercado local bolañego durante 30 años, fabricando artesanalmente en casa chorizos, morcillas, salchichas y un producto típico del Campo de Calatrava, la patatera. Por su parte, Justiniano era tratante de ganado hasta que, pasados los años, decidió abrir una carnicería en Ciudad Real capital.
A sus 63 años, el 11 de octubre de 1992, y con vistas a labrar un futuro a sus tres hijos: Justiniano, Antonio y Daniel Reyes, inaugura una fábrica de elaboración cárnica y embutido en Bolaños, en la calle del Cristo, 82, a la que bautiza como Justiniano e Hijos. En 1994 se jubila y sus hijos Justiniano y Daniel se quedan en Bolaños, cambiando la razón social de la fábrica por ‘Embutidos Naranjo S. L.’, mientras Antonio pasa a dirigir la carnicería de Ciudad Real.
“Comenzamos 5 personas, trabajando mucho y con enorme sacrificio; mi hermano y yo como comerciales en Ciudad Real y Jaén; y el resto, mi mujer incluida, en la elaboración”, nos cuenta Daniel, actual propietario de Embutidos Naranjo. Los primeros productos fueron chorizos, salchichas, hamburguesas y patateras, dulces o picantes, con una receta heredada y artesanal, lo que ha posibilitado la elaboración de embutidos frescos, caseros, saludables y de sabor único. Daniel lo refiere así: “partíamos con la ventaja del tesoro legado por nuestros padres: saber trabajar y amar la carne, y conocer las especias”.
En el año 2000, su hermano Justiniano decide emprender por su cuenta y Embutidos Naranjo pasa a manos de Daniel Reyes y de su familia, es decir, su mujer María José López Carretero, y sus hijos David y Daniel, aún de corta edad. Será la etapa de consolidación, fortalecimiento y mejora del negocio.
Cerdo, pollo y vacuno de calidad, también caza -ciervo, jabalí, venao…-, son la principal materia prima, puras o mezcladas con maestría en chorizos, salchichas, albóndigas y hamburguesas, éstas últimas con más de 20 tipos diferentes. Sin embargo, la apuesta por la innovación les impulsó a distinguirse de sus competidores directos, por lo que en 2006 consigue fabricar todos sus productos sin gluten, incluidos los productos curados de caza como chorizo y salchichón de ciervo y de jabalí. Tras este hito empresarial, en 2010 Embutidos Naranjo, en la misma ubicación de C/Cristo, 82, elaboran todos sus productos, frescos y curados, sin gluten y sin lactosa, “lo que nos catapultó como empresa pionera de la región en este ámbito y se nos reconoció a nivel local, provincial y regional con premios como Gran Selección 2021 al mejor producto de carne de caza de C-LM, FECIR al mérito empresarial en 2021, la Asociación Bolañega de Empresarios y Autónomos a la Empresa del año en 2022 o el más reciente Gran Selección Campo y Alma 2026 a la mejor empresa de manipulación y elaboración de carne de caza de C-LM”.
Ofrecer productos libres de gluten y de lactosa supuso un salto cualitativo para Embutidos Naranjo, pero también un cambio de proceso y de mentalidad, “había que quitar lo que había y disponer de especias cerradas hechas única y exclusivamente para nosotros”. Otros logros han sido la elaboración de platos preparados sin gluten y sin lactosa y la creación de Grupo Naranjo Alimentación en 2017 para la internacionalización.
Colegios, centros infantiles, residencias (de estudiantes y, sobre todo, de personas mayores) y también la hostelería de las provincias de Ciudad Real y Jaén, especialmente, son los principales clientes de Embutidos Naranjo, donde se demanda sus hamburguesas mini, de 30 gramos, uno de los productos estrella en la restauración actual, “los nuevos chefs y cocineros persiguen la misma filosofía que nosotros, hacer una hamburguesa gourmet, al gusto del comensal, de ahí que actualmente elaboremos de varios tamaños, desde la mini de 30 gramos a la XXL, de 300 gramos, pasando por varios formatos, y carnes de vacuno, cerdo, pollo y mezcladas, además de las de sabor chimichurri, mexicana, etc.”.
Desde 2016, a Daniel le acompaña su hijo David en la empresa, aunque comenzó a trabajar mucho antes y desde abajo. “Conoce perfectamente el funcionamiento de Embutidos Naranjo; es más, gracias a su buen hacer y profesionalidad me permito irme de viaje con mi mujer”.
En este progreso también han ayudado comerciales, administración y empleados de fábrica y tienda. Naranjo cuenta hoy con 15 personas en plantilla, a las que Daniel les agradece el gran esfuerzo, como Fanny, la más veterana.
Hoy, muchas décadas después de que Daniela trabajara atando las salchichas a mano ”nadie le ganaba en eso”, o dar la vuelta a la máquina de hacer chorizos, el propietario de Embutidos Naranjo presume de un legado construido paso a paso, sin olvidar lecciones de vida de su madre, que no sabía leer ni escribir, pero que nadie la engañaba en las cuentas de la carnicería: y que supo innovar ya desde entonces en el diseño del producto más local, la patatera, “se anudaba tipo chorizo más largo, y para diferenciarse -va en los genes Naranjo- mi madre ideó la forma de herradura, cosa que gustó y le copiaron. No contenta, decidió diseñar una herradura más corta, en forma de J, respondiendo a la inicial de mi padre, Justiniano”. Y así es como hoy en día se compra la patatera de Embutidos Naranjo, en homenaje a Justiniano, que también ideó el logo, un naranjo con 12 frutos; y a Daniela. Enhorabuena.
Texto: Oliva Carretero Fotos: Ayer&hoy, cedidas por la empresa