Sagrario Pérez de Agreda Galiano / Farmacéutica. Centro de Información del Medicamento. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real

En España se producen alrededor de 30.000 a 50.000 paradas cardíacas al año, de las cuales, unas 30.000 suceden fuera de los hospitales, ya sea en la calle o en los domicilios.

Las sociedades médicas internacionales coinciden de forma unánime en que la reanimación cardiopulmonar (RCP) en los primeros minutos tras un paro cardíaco duplica o triplica las probabilidades de salvar a la persona y reduce drásticamente las secuelas neurológicas.

El objetivo principal de la RCP es mantener el flujo de sangre oxigenada hacia el cerebro y otros órganos vitales hasta que llegue la asistencia médica especializada. Esta técnica combina dos acciones fundamentales: compresiones torácicas eficaces y respiración de rescate. Para maximizar las probabilidades de supervivencia en una parada cardiorrespiratoria es importante saber reconocer e identificar la situación y llamar rápidamente a los servicios de emergencia (112) para activar la respuesta médica especializada. Se debe esperar la ayuda realizando compresiones de alta calidad para mantener el flujo sanguíneo hacia el cerebro y el corazón.

Por último, y si es posible, se debe aplicar un Desfibrilador Externo Automatizado (DEA), que puede elevar las tasas de supervivencia hasta un 70 %.

De todo esto se deduce que la preparación ciudadana y el acceso público a desfibriladores son pilares clave para salvar vidas en la vía pública o el hogar.

En 2023, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real comenzó a realizar el Curso de Soporte Vital Básico/DEA, impartido por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), con el objetivo de aumentar el número de reanimadores preparados para llamar al 112 y practicar RCP y desfibrilación precoces. Desde ese año se han realizado 6 ediciones del curso, en el que se han formado un total de 70 farmacéuticos.

La otra parte del binomio de la supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria es el acceso a desfibriladores automáticos en la que la farmacia rural puede tener un papel significativo, ya que a menudo es el único recurso sanitario con presencia física continua, horario accesible y personal cualificado de manera permanente. Convertir a la oficina de farmacia rural en un punto cardioprotegido podría tener una triple ventaja: accesibilidad inmediata, personal capacitado y disponibilidad del recurso. La implantación de desfibriladores en las farmacias rurales permite que la comunidad disponga del equipo las 24 horas los 365 días del año.

Contar con personal capacitado en RCP y desfibriladores accesibles en las farmacias rurales acortaría los tiempos de atención vitales, transformando minutos críticos en vidas salvadas en zonas alejadas de centros hospitalarios.