En-Formación, situado en la calle Reyes Católicos 32, es un centro de formación de referencia en Manzanares y su comarca que lleva más de 25 años trabajando con un objetivo claro: facilitar el acceso al empleo a través de una formación de calidad y adaptada a las necesidades reales de las empresas. El centro ha evolucionado desde sus primeros cursos de formación profesional hasta convertirse en un centro homologado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ofreciendo certificados de profesionalidad, formación subvencionada, cursos para empresas y programas de formación dual que combinan aprendizaje y empleo.
Entrevista con Raquel Altozano Ruf, directora de En-Formación
Pregunta.– ¿Cómo nace En-Formación y cómo ha evolucionado?
Respuesta.– En-Formación nació hace ya 25 años con la intención de servir de puente entre las personas que buscaban una oportunidad laboral y las empresas que necesitaban profesionales cualificados. Desde entonces hemos ido evolucionando al ritmo que ha marcado el mercado laboral. Comenzamos ofreciendo formación enfocada a las necesidades de nuestro entorno y hoy somos un centro homologado con una oferta mucho más amplia, adaptándonos continuamente a las nuevas demandas de empresas y trabajadores.
P.– ¿Qué supone para vosotros ser un centro homologado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha?
R.– Es una garantía de calidad para nuestros alumnos. La homologación implica cumplir unos requisitos muy exigentes en cuanto a profesorado, programación, instalaciones y recursos didácticos. Además, los certificados que obtienen nuestros alumnos tienen validez oficial en todo el territorio nacional, lo que mejora notablemente sus posibilidades de acceso al mercado laboral.
P.– ¿Qué formación ofrecéis hoy en día?
R.– Nuestro principal referente son los certificados de profesionalidad, que además son gratuitos al estar subvencionados por la Consejería de Economía, Empresas y Empleo. Trabajamos áreas como administración, gestión, marketing, informática, ciberseguridad, hostelería, turismo, agricultura o idiomas. También somos centro examinador oficial Trinity para certificaciones de inglés y ofrecemos formación específica para empresas, tanto en nuestras instalaciones como directamente en sus centros de trabajo.
P.– ¿Qué ventajas ofrece un certificado de profesionalidad?
R.– Son titulaciones oficiales muy orientadas al empleo. La formación combina teoría y práctica, incluyendo estancias en empresas colaboradoras para que el alumnado conozca de primera mano el funcionamiento del sector. Nuestro objetivo es que los alumnos salgan preparados para incorporarse al mercado laboral con una cualificación reconocida y una experiencia práctica que les aporte un valor añadido.
P.– ¿Qué perfil de alumnado suele acudir?
R.– Es muy variado. Tenemos personas desempleadas que buscan una nueva oportunidad, trabajadores que quieren reciclarse o mejorar profesionalmente y también titulados universitarios que desean especializarse y facilitar su incorporación al mercado laboral. Además, cada vez recibimos más alumnos de otros países que cumplen los requisitos legales para acceder a esta formación.
P.– La colaboración con las empresas es una parte importante de vuestro trabajo. ¿Cómo se desarrolla?
R.– Mantenemos una relación muy estrecha con numerosas empresas de Manzanares y de toda la comarca. Ellas participan acogiendo alumnos en prácticas, colaborando en programas formativos y solicitándonos formación específica para sus plantillas. Nos adaptamos a las necesidades concretas de cada empresa y diseñamos acciones formativas a medida cuando así lo requieren.
P.– Uno de vuestros programas más destacados es la formación dual. ¿En qué consiste?
R.– Es probablemente nuestra propuesta con mayor impacto. Desde el primer día el alumno combina la formación con un contrato de trabajo en una empresa. Durante aproximadamente once meses alterna las horas de formación con el desempeño de un puesto de trabajo real. Esto le permite adquirir experiencia profesional mientras obtiene un certificado oficial. Actualmente alcanzamos porcentajes de inserción laboral cercanos al 60 % gracias a este modelo.
P.– Existen algunos prejuicios sobre la formación subvencionada. ¿Qué le diría a quienes todavía desconfían?
R.– El principal error es pensar que, por ser gratuita, tiene menos calidad. Es todo lo contrario. Precisamente al tratarse de formación homologada está sometida a unos controles muy exigentes. También existe la idea de que solo pueden acceder personas desempleadas, cuando muchos cursos están abiertos a trabajadores en activo que quieren mejorar su cualificación. Además, estos certificados son válidos tanto para acceder a empresas privadas como para sumar méritos en determinados procesos de la Administración Pública.
P.– ¿Cuál es el principal objetivo que perseguís con cada alumno?
R.– Nuestro objetivo siempre es mejorar su empleabilidad. No nos limitamos a impartir un curso. Acompañamos al alumno durante todo el proceso, le orientamos según sus objetivos profesionales y mantenemos el contacto incluso después de finalizar la formación para ayudarle en su búsqueda de empleo. Queremos que cada persona encuentre el camino profesional que mejor se adapte a sus capacidades.
P.– Para terminar, ¿por qué recomendaría En-Formación a alguien que quiere mejorar su futuro laboral?
R.– Porque detrás de En-Formación hay un equipo humano muy comprometido con cada alumno. Trabajamos con cercanía, escuchamos las necesidades de cada persona y ponemos a su disposición todas las herramientas posibles para que consiga sus objetivos. Después de 25 años seguimos manteniendo la misma ilusión del primer día y la mayor satisfacción es comprobar cómo muchos de nuestros alumnos encuentran un empleo o mejoran su situación profesional gracias a la formación recibida.
Texto y foto: Ayer&hoy