Teatro Narea son César Alcázar y Javier Moncada. Ambos son unos enamorados del teatro, unos adelantados a su tiempo, imprimiendo su sello personal en cada producción, entendiendo las artes escénicas como una herramienta educativa y de reflexión social de primer orden, en la que se puede plasmar lo divino y lo humano de la sociedad contemporánea. Con destacados premios por todo el país, sobreviviendo como compañía profesional de teatro 36 años ya, Narea ha sabido conjugar con maestría la pasión y algo de locura, como nuestro Quijote, por el teatro, con la búsqueda siempre de la innovación y el mensaje social que ha calado en un público infantil, joven y adulto.
César se autodefine como introvertido y dice que el teatro ‘le curó’, pues le ha permitido expresarse, atreverse a decir algo que no hubiese dicho nunca con palabras, llegar al público en general y, además, el público le aplaude. Javier, de carácter más extrovertido, va directo a la diana al asegurar que el mérito de Teatro Narea durante estos 36 años de singladura ha sido poder vivir dignamente del escenario haciendo lo que han querido, “somos unos privilegiados, pero todo lo andado no ha salido solo, le hemos echado muchísimas ganas, tesón y valor”.

Ya eran amigos en el colegio donde empezó a entrarles el gusanillo por las artes escénicas. En 1989, cuando se creó la compañía, César y Javier eran muy jóvenes, pero querían vivir profesionalmente del teatro “nos miraban como si fuéramos extraterrestres, en aquella época era impensable vivir del teatro, no había nada, esto era un erial, un desierto”, observa Javier.
Comenzaron siendo ‘Nómadas’, atractivo apelativo para identificarse con aquellos cómicos en ruta por pueblos y ciudades representando una función. Noble oficio del que forman parte, porque cuando empezaron apenas había teatros en los pueblos, actuando en los sitios más peregrinos, sobre remolques, en corrales, recorriendo caminos de cabras para llegar a destino, “íbamos en una furgoneta, una Seat Trans, o un 127, y en algunos lugares decían: ya han llegado los titiriteros”, nos cuenta César.
Su filosofía de trabajo ha sido siempre la misma: “una vez elegida la idea, hay que madurarla y potenciarla, y entonces echamos mano de otros profesionales para la dramaturgia, dirección de escena, actores y actrices, diseñadores de iluminación, técnicos de sonido, vestuario, etc”, explican. La preproducción puede alargarse un año, dependiendo del montaje y su escenografía, mientras que los ensayos se pueden llegar a resolver en un mes. Para materializar ensayos y la producción, Narea cuenta con instalaciones en Ciudad Real y Torralba, con salas de ensayo, camerinos, vestuario, almacén, despachos y equipo técnico.
El primer espectáculo fue ‘Las mil y una historias de guiñol’, pero han producido hasta 40, algunos de ellos pioneros e innovadores como el montaje de teatro y danza ‘El ladrón y la bailarina’ o ‘La Sirenita y un príncipe de cuento’, primer espectáculo teatral acuático de España, desarrollado en una piscina. No se olvidan de grandes clásicos como ‘El Quijote Inside’, su segundo montaje realizado, o el escape room ‘El tesoro de Don Quijote’ de 2022 con motivo del 40 aniversario del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, que tantos fans les ha dado. Otros montajes recordando a clásicos han sido ‘Que yo… no soy el Greco’, ‘Lorca’, ‘En casa de Leonardo’ o ‘La accidentada fuga de Julio Verne’.
Uno de los puntos de inflexión de Narea fue la obra ‘La magia de los libros’, en 1992, “fue un espectáculo dirigido y escrito por nuestro amigo Goyo Jiménez”, señala Moncada. Fue la primera producción infantil de gran formato incorporando como novedad dibujos animados dentro del montaje. La Feria Regional de Teatro en Puertollano fue el espaldarazo necesario para la venta de funciones de esta obra infantil. También han trabajado por encargo para alguna entidad bancaria, han realizado dramatizaciones, escapes room, visitas dramatizadas, exposiciones en el extranjero, ferias como Fitur en Madrid, campañas publicitarias, etc.

Como se ha dicho, el componente social es vital para Narea. En ‘Don Juan y la sombra de Inés ensangrentada’ abordan la violencia machista de forma muy cruda, en un formato cercano en el que los alumnos están a 20 centímetros de los actores; el escenario es el aula, a ras de suelo, en contacto directo con los adolescentes, “provoca muchísimos comentarios entre los jóvenes, algunos se identificaban o identificaban a amigos con el agresor o la agredida”, indica César. Y es que el teatro, añaden, es una herramienta utilísima para la educación, algo que a veces olvidan los dirigentes políticos.
El último montaje ha sido ‘Alicia en el país de las Maravillas’, donde se hace un alegato en favor del desarrollo de la imaginación en los niños, la animación a la lectura, el arte y la música, en una versión totalmente adaptada y con una escenografía espectacular.
Teatro Narea ha cosechado grandes premios y reconocimientos en Castilla-La Mancha y en España. La aparición en El País Dominical, cuando se vendían dos millones de ejemplares, o en La Mandrágora de Televisión Española, impulsaron también su carrera y promoción.

Nuevos públicos.- El futuro de Narea Producciones, su denominación actual, continúa vinculado a César y a Javier. “sólo se puede mirar para adelante, tenemos 55 años, de los que 36 hemos sido actores, no nos vemos haciendo unas oposiciones; intentaremos continuar haciendo lo que sabemos, indagando y mejorando, pero sin mayores pretensiones”.
Teatro Narea ha sobrevivido a tres crisis económicas, en un sector, el teatral, siempre de capa caída, aunque las ganas de devolver a la sociedad el apoyo recibido les empujan hacia adelante, “mirando a los nuevos públicos, de 40 años para abajo, diseñando producciones con alguna motivación social que nos alimenten económica y, sobre todo, emocionalmente”.
La pandemia también fue otro episodio crítico para Narea. Programadores y políticos les pedían que cambiasen el chip, que se reciclasen, que hubiese más inmediatez, a lo que ellos indicaron: “Eso ya existe, se llama televisión, cine y series; nosotros necesitamos al público para trabajar, hacemos teatro; es como si ahora se dijera que el fútbol en vez de con los pies se juega con las manos”.
Larga vida y mucha mierda Narea.
Texto: Oliva Carretero Fotos: Cedidas por Narea, Ayer&hoy