Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros

Entre empaquetar todas las cosas, el transporte y los más que posibles imprevistos, una mudanza puede convertirse fácilmente en una experiencia agotadora. Pero con organización, algunos trucos prácticos y una buena protección ante cualquier incidente, es posible hacer una mudanza sin complicaciones. Aquí te damos algunas claves para conseguirlo.

1. Planifica con tiempo. Empieza a organizar tu mudanza al menos con un mes de antelación. Para hacerlo bien, crear una lista con todas las tareas que debes realizar puede ser muy útil: contratar la empresa de transporte, avisar del cambio de domicilio a tus proveedores (luz, agua, internet), y recoger las llaves de tu nuevo hogar. Un calendario de tareas será un buen aliado.

2. Haz limpieza antes que cajas. Mudarse es la oportunidad perfecta para deshacerte de lo que ya no necesitas. Dona, vende o recicla objetos que no has usado en mucho tiempo. Así reducirás el volumen de cosas a transportar y ahorrarás espacio y dinero.

3. Etiqueta y ordena por zonas. Cuando empieces a empaquetar, hazlo por estancias (cocina, baño, dormitorio, etc.) y etiqueta cada caja con el contenido y la habitación de destino. Esto te facilitará mucho el trabajo.

4. Prepara una maleta de primeros días. Guardar lo esencial en una maleta que sepas distinguir te ayudará durante tu llegada durante los primeros días. Tendrás lo indispensable localizado, y así no tendrás que abrir muchas cajas para encontrar lo necesario.

5. Protege los artículos frágiles. Para no llevarte sorpresas desagradables, usa plástico de burbujas, mantas o ropa para envolver objetos delicados. Asegúrate de que las cajas estén bien cerradas y refuérzalas con cinta adhesiva.

¿Y si algo sale mal? La importancia de contar con un buen seguro.- Por mucho que planifiques una mudanza, siempre existe la posibilidad de que algo se pierda, se dañe o incluso que ocurra un accidente durante el traslado. En esos casos, siempre es recomendable contar con una póliza de seguros adecuada, ya que puede marcar la diferencia.

Un seguro de hogar con cobertura durante la mudanza te protege ante daños a tus pertenencias, tanto si las transportas tú mismo como si contratas a una empresa. Además, si alquilas un vehículo para la mudanza, asegúrate de que incluya un seguro a todo riesgo.

Si ya tienes un seguro de hogar, consulta con tu aseguradora si cubre daños durante la mudanza o si puedes ampliar tu póliza temporalmente. De lo contrario, podrías considerar contratar un seguro específico solo para ese período.

Tanto para una vivienda particular como para una comunidad, disponer de un buen seguro de Hogar como el de Helvetia, te permitirá asegurar lo que realmente necesitas, incluso cuando estés dando los primeros pasos para crear tu nuevo hogar.