Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío

Queridos lectores y apasionados seguidores de nuestro querido BM Caserío;

Pocos eran (éramos) los que hubiesen diseñado un comienzo de temporada como el que estamos disfrutando. Probablemente haya muy pocos equipos a nivel nacional, de cualquier disciplina y categoría, que pueda decir que se han cubierto, prácticamente, los objetivos de mínimos planteados en la planificación deportiva. Sin embargo, no nos conformamos con cumplir, y así lo estamos demostrando con cada rival que se nos presenta. Con siete victorias en el cajón, el club y los aficionados queremos más.

En este sentido, es destacable nuestra determinación para afrontar un emocionante desafío en la Copa del Rey el pasado 11 de octubre contra un equipo de la Liga ASOBAL, el BM Sin Fin de Santander. Esta eliminatoria de Copa fue un enfrentamiento lleno de emoción y nos brindó la oportunidad de medir nuestra capacidad competitiva contra equipos de nivel superior. Nuestros jugadores y equipo técnico afrontaron el choque con un hambre que demuestran, cuando menos, un nivel de competitividad propio de la élite de nuestro balonmano nacional.

No obstante, el éxito del equipo no es el único hito reseñable que tenemos para compartir. Hemos sido testigos y protagonistas de un aumento considerable en la asistencia a los partidos, lo que demuestra el apoyo apasionado de nuestra ciudad a nuestro querido deporte. Partidos como el enfrentamiento contra el Barcelona en el Pabellón Santa María han atraído a casi 2000 espectadores. La grada amarilla se ha vuelto cada vez más concurrida, y hemos notado un aumento en la presencia de niños, lo que augura un futuro brillante para nuestro deporte. Además, la contribución de la asistencia en la Grada del Club Select, donde los invitados y los negocios locales se reúnen, ha creado un ambiente espectacular que nos hace recordar con cariño las épocas pasadas de nuestro club.

Sin embargo, el éxito de la iniciativa no es producto de la casualidad. Ya estamos comprobando como los socios que adquirieron sus abonos recibieron vales, los cuales pueden canjearse en una creciente lista de comercios locales. En el primer mes de esta iniciativa, ya se han canjeado más de 200 vales, lo que equivale a haber inyectado más de 2000 euros en nuestros negocios locales. Además, este proyecto ha tenido un impacto social significativo al poner en contacto a más de 100 socios con estos comercios, creando un vínculo valioso entre nuestra familia Caserío y los empresarios locales. Para facilitar este proceso, hemos habilitado una zona en la web del club donde los socios pueden ver la lista de comercios adheridos y el crédito utilizado por cada uno.

En definitiva, con el éxito deportivo del primer equipo y la creciente asistencia a los partidos, estamos más fuertes que nunca, aunque esta notoriedad no menoscaba nuestro compromiso con la sensatez y el trabajo bien hecho. No nos vamos a relajar ni en el plano deportivo, ni el social e institucional. Más que nadie nosotros sabemos que la constancia y la ética deportiva son las bases de un club moderno y comprometido con su entorno.

¡Vamos Caserío!