
Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros
Una rueda rajada pone en peligro la seguridad del conductor y del coche. Si tienes una rueda rajada, la cobertura del seguro dependerá del tipo de póliza. En general, los seguros a todo riesgo suelen cubrir la reposición cuando el daño se debe a un accidente o a un acto vandálico.
¿Se puede reparar una rueda rajada?.- Una de las preguntas más recurrentes en los talleres es si se puede reparar una rueda rajada. La respuesta más cercana a la realidad es depende. Si la rueda solo tiene raspones o pequeños cortes puede ser que no sea necesaria una reparación, aunque esto lo tendría que confirmar un profesional especializado. Sin embargo, si el corte conlleva una pérdida de presión o el riesgo que se produzca, no es reparable y debe ser sustituida, ya que puede poner en riesgo tu seguridad.
¿Las ruedas rajadas las cubre el seguro?.- A la hora de saber si las ruedas rajadas las cubre el seguro, lo primero que hay que hacer es mirar qué tipo de seguro se tiene (a terceros básico, ampliado o a todo riesgo) y cuáles son las condiciones que establece la póliza. En general, los seguros a todo riesgo suelen cubrir si el coche ha sufrido un siniestro y las ruedas se han visto afectadas. Sin embargo, la mayoría de las compañías aplican una tasa de depreciación según el desgaste del neumático previo al accidente, por lo que rara vez cubren el 100% del valor de uno nuevo. En caso de que la póliza cubra los daños por actos vandálicos, la reposición de una rueda rajada correría a cargo de la aseguradora en este caso, siendo obligatorio la denuncia a la policía. En cualquier caso, hay que revisar lo que marcan las cláusulas del contrato.
¿Qué póliza elegir?.- Cuando una persona decide hacerse con un seguro de coche, tiene que plantearse qué póliza elegir, ya que eso determinará el nivel de protección que tenemos ante los daños propios y ajenos, y los circunstanciales, como los provocados por incendio, rotura de lunas, robo o actos vandálicos, que pueden implicar desde una rueda rajada a abolladuras en el chasis, por ejemplo. Por un lado, está el seguro a terceros básico que es el mínimo legal para que tu coche pueda circular con seguridad. Este tipo de pólizas suelen tener las coberturas más básicas, siendo también las más económicas. Después, se encuentra el seguro de coche a terceros ampliado, que es más completo, ya que puede incluir coberturas diferenciales como incendio, rotura de lunas o robo, proporcionando una mayor tranquilidad y respuesta ante incidentes. Por su parte, el seguro a todo riesgo ofrece la máxima protección para el conductor y para el vehículo. Este tipo de pólizas de seguro de coche suelen ser las más completas, ofreciendo una tranquilidad absoluta al volante.