
Fidel Torres / Periodista
Por fin se acabó el serial! La verdad es que se me ha hecho más que largo. No sé lo que opinarán los lectores, pero yo ya había perdido la cuenta sin saber a cuento de que venía toda esta retahíla de estafas, desfalcos, robos y atracos de nuestros políticos y allegados.
-¡Qué flaca memoria tienes, pequeño asaltador de montes! ¿Acaso tu inocencia ignora que, capítulo a capítulo, hemos ido informando del porqué de este serial para que el lector no pierda el hilo? Vamos pues con los dos últimos atracos a mano armada a la paciente sociedad española.
– Veamos pues, maestro visionario y privilegiado por los dioses, cuáles son esos casos y terminemos de una vez.
– El primero es el conocido como “Operación Púnica”, un operativo policial en octubre de 2014 por el que la Guardia Civil detuvo a 51 políticos, ediles, funcionarios y empresarios por estar supuestamente implicados en una trama de corrupción que adjudicó servicios públicos por valor de 250 millones de euros en dos años a cambio de pagos y comisiones ilegales. Francisco Granados, antiguo número dos del PP en la Comunidad de Madrid detrás de Esperanza Aguirre, fue uno de los principales implicados, además de dar nombre, indirectamente, al operativo. Algunos políticos del PSOE, como el entonces alcalde de Parla, se vieron beneficiados. El 2 de septiembre de 2019 el juez García-Castellón determinó la imputación de Esperanza Aguirre y de Cristina Cifuentes, expresidentas de la Comunidad de Madrid, destacando en el auto el papel “decisivo y esencial” que indiciariamente habría tenido la primera en la financiación ilegal del PP.
Y el otro es el famoso “Caso Gürtel”, también conocido como Operación Gürtel o trama Gürtel. Es el nombre con el que se conoce una investigación iniciada en noviembre de 2007 por la Fiscalía Anticorrupción y denunciada por la Fiscalía en febrero de 2009 ante la Audiencia Nacional, sobre una red de corrupción política vinculada al Partido Popular, que funcionaba principalmente en las comunidades de Madrid y Valencia. La trama estaba encabezada por el empresario Francisco Correa Sánchez, cuyo apellido Correa en alemán dio nombre al caso. Se abrió el caso Gürtel tras la denuncia realizada desde Majadahonda por el exconcejal José Luis Peñas, entre otros. La trama estaba encabezada por el cuarteto integrado por el empresario Francisco Correa y tres de sus hombres de confianza: Álvaro Pérez Alonso apodado el Bigotes, Pablo Crespo y Antoine Sánchez. Este grupo habría establecido un supuesto conglomerado de negocios con objeto de nutrirse de fondos de entidades públicas, en particular de algunos ayuntamientos y comunidades autónomas como la Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Galicia, así como para saltarse las prohibiciones legales en materia urbanística y medioambiental que habrían afectado a sus negocios inmobiliarios. Las empresas de Correa organizaban eventos públicos del Partido Popular durante el Gobierno de José María Aznar. Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre dejaron de contar con él en 2004.
– Bueno, supongo que habrá habido más.
-Naturalmente. ¿No creerás que los chorizos han sido borrados del mapa? Pero aquí paramos para volver al principio de estos artículos.
– ¿Qué era?
– Pues era que los políticos, nuestros representantes, que buenos dineros cobran por ello, pues no hacen nada gratis, tienen muchos más motivos para mirar a sus propios partidos que a los adversarios, y vamos a quedarnos sólo con los dos principales. ¿Con qué cara pueden acusarse el uno al otro de corrupción? ¿Por qué han de tapar (cosa que no consiguen excepto ante los tontos, muy tontos y aborregados ciudadanos) sus miserias destapando las del adversario? ¿No sería más lógico que limpiasen la propia casa antes de denunciar la de los demás?
– ¿Quiere decir, maestro admirado, que no deben denunciar lo que hacen los otros?
– No Lorencito, no. No quiero decir eso. Lo que quiero decir es que si hiciesen lo que Julio Cesar predicaba (ver el primer capítulo de esta serie), aquello de que la mujer de César no sólo debe ser inocente, sino también parecerlo, las cosas nos irían a todos mucho mejor. A ver si te aclaras: si en lugar de mirar con lupa lo que trapichean en el partido de enfrente para embarrarlo, denigrarlo y, finalmente destruirlo a cualquier precio, sin importar las herramientas para ello (el bulo, la mentira, la prevaricación, la compra de testigos falsos, e incluso de jueces), si en lugar de eso, digo, se dedicasen en cuerpo y alma (PSOE y PP) a mirar dentro de sus propias filas y de forma honesta, valiente, justa y continuada, largarsen de las mismas (vía judicial) a todos aquellos que están abusando de su posición en dichos partidos y les condenasen públicamente, y les repudiasen (como se repudia a un adúltero), otro gallo nos cantaría a todos. Al PSOE, al PP y a todos los españoles.
– ¿Y los demás partidos?
– Caerían por su propio peso, no tengas dudas.
– Pero maestro, ¿lo ve viable, posible?
– Sí Lorencito. Pero también muy difícil. Sobre todo mientras los votantes se lo permitan.