Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío

Ser parte del Caserío en este momento histórico es un auténtico orgullo. Apenas ha pasado un mes desde que el balonmano de Ciudad Real regresó a la élite, a la Liga ASOBAL, y lo cierto es que nuestra afición está respondiendo como lo que es: una de las más fieles y leales de España. En tan solo unas semanas de campaña de socios hemos superado los 2100 abonados y hemos alcanzado la cifra soñada de 2000 que nos marcamos. Este hecho supone situar a la afición de Ciudad Real en lo más alto de la liga, tanto por cantidad como por la calidad del apoyo.

De hecho, lo más emocionante es comprobar cómo nuestra grada mantiene su identidad. Más del 85% de los socios de la temporada pasada han renovado, manteniendo su asiento de siempre, mientras que al mismo tiempo un 65% son nuevos abonados que vivirán por primera vez la experiencia del Quijote Arena en ASOBAL. Esa mezcla de fidelidad y renovación es, en mi opinión, una de las señas de identidad del Caserío: tradición y futuro caminando juntos.

Otro motivo de orgullo es ver cómo la cantera y el rejuvenecimiento de la afición se están consolidando como pilares básicos del proyecto que lidera Julián Amores. Hoy, cerca del 30% de nuestros socios son menores de 25 años, lo que garantiza que el balonmano seguirá teniendo presente y futuro en Ciudad Real. El éxito del nuevo abono junior es un claro reflejo de ello: hemos pasado de 19 la temporada pasada a más de 120 en la actual. Con cada niño y cada joven que se suma, nos aseguramos de que el germen del balonmano seguirá muy vivo, tanto en la pista como en la grada.

La pasión por el Caserío también se está expandiendo más allá de la capital. Más de un 25% de los abonados proceden de municipios de la provincia, destacando especialmente localidades como Puertollano y Miguelturra. El trabajo realizado con las escuelas y la implicación en pueblos vecinos empieza a dar sus frutos. Y lo más bonito de todo es que hablamos de una afición que no entiende de edades: tenemos socios desde un bebé de ocho meses hasta un veterano de más de 90 años, demostrando que el balonmano se transmite de generación en generación. Como curiosidad, los años de nacimiento más repetidos entre nuestros socios son 1977 y 2012, lo que refleja esa diversidad tan enriquecedora.

El club sigue trabajando para que nadie se quede fuera. Se han liberado nuevas zonas y asientos en el pabellón, y se han reforzado las ventajas de ser abonado: desde vivir en primera persona la Liga ASOBAL, la Copa del Rey y los amistosos de pretemporada, hasta contar con descuentos en la tienda oficial y en los establecimientos del Club Select, sin olvidar el asiento fijo en el pabellón y la posibilidad de participar en actividades especiales en torno a los partidos. Todo ello refuerza el valor de formar parte de esta familia.

En el plano deportivo, Santi lo ha explicado con claridad: el equipo va avanzando poco a poco en esta pretemporada. Ya se aprecian mejoras notables en defensa y contraataque respecto al primer partido, aunque todavía queda trabajo por hacer para alcanzar la solidez que se busca. Lo importante es que el grupo progresa con calma, sin precipitarse, y con la mirada puesta en el gran estreno en casa, previsto para el 18 de septiembre frente al Cuenca, en un encuentro que además será retransmitido por Teledeporte. Una cita que todos esperamos con enorme ilusión y que será, sin duda, una gran fiesta para el balonmano de Ciudad Real.

Estamos construyendo algo que trasciende lo deportivo: un club fuerte, moderno, con una afición unida y orgullosa de su equipo. Cada nuevo socio, cada niño que estrena su abono junior, cada veterano que sigue animando como el primer día, nos recuerda que este proyecto es de todos y todas. Por último, recordar que los carnets pueden adquirirse en la web del Caserío o físicamente previa cita enviando un mail a entradas@balonmanocaserio.com.

¡Vamos, Caserío!