
Sagrario Pérez de Agreda Galiano / Farmacéutica adjunta al Centro de Información del Medicamento. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real
El 26 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cuello Uterino con el objetivo de concienciar de la importancia de prevenir la aparición de esta enfermedad.
Se trata del cuarto tipo de cáncer más frecuente en las mujeres de todo el mundo, con una incidencia aproximada de 660.000 nuevos casos y 350.000 muertes por año; siendo las cifras en España de 2.000 nuevos casos y 700 muertes anuales.
El cáncer de cuello de útero está causado, prácticamente en el 100% de los casos, por el virus del papiloma humano (VPH). Se trata de un virus de transmisión sexual muy común del cual existen más de 100 tipos, siendo los tipos 16 y 18 los responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer cervical.
Existen otros factores que, asociados al VPH facilitan o aumentan el riesgo de que se desarrolle el cáncer. Los principales son: el tipo de VPH (especialmente el 16 y 18), la inmunodepresión, el tabaquismo y el uso de anticonceptivos hormonales durante largos periodos de tiempo.
No existe tratamiento específico para esta infección, la buena noticia es que más del 90% de las mujeres lo pueden eliminar espontáneamente a lo largo del tiempo. Sin embargo, si la infección con un tipo de alto riesgo se mantiene durante más de 10 años, pueden producirse cambios en las células del cuello del útero que deriven en lesiones premalignas y posteriormente en cáncer.
La prevención es clave para evitar contraer el VPH, siendo el uso del preservativo y la vacunación las dos herramientas fundamentales.
La vacunación sistemática frente al VPH se considera actualmente la intervención más eficaz y segura para el control de la infección y la prevención de la carga de enfermedad asociada al VPH.
La vacuna del papiloma se introdujo en Castilla-La Mancha en 2008, comenzando la vacunación sistemática en niñas adolescentes (inicialmente a los 14 años, luego adelantada a los 12 en 2016) y ampliándose a niños de 12 años en febrero de 2023.
El farmacéutico juega un papel clave en la prevención del cáncer de cuello de útero fomentando la vacunación contra el VPH y promoviendo y colaborando con los programas de cribado. Su accesibilidad directa al paciente lo convierte en un aliado esencial en la lucha contra el cáncer de cuello de útero a través de la prevención y la educación.