Comenzó en el cuerpo de la Policía Local hace ya 40 años, una profesión que no eligió por vocación pero que en poco tiempo descubrió esos valores y esta misión tan bonita y tan de verdad que tiene la Policía Local de ayudar a sus vecinos. Se ha involucrado desde el minuto uno de su profesión en estar ahí, junto a sus compañeros, para hacer lo que mejor sabe, tratar con el ciudadano, ser cercano. Ahora está a punto de jubilarse y nos cuenta cómo ha sido su vida en el Cuerpo.

“La pasión que tienen los policías por ayudar a los demás es impresionante”

Pregunta.- ¿Qué recuerdas de cuándo empezaste como policía local?
Respuesta.- ¡Madre mía! Era el año 1983, Boadilla tenía siete mil habitantes, había policía municipal de Madrid, pero no academia en la Comunidad de Madrid. Cuando llegué a Boadilla del Monte sólo éramos once policías. Imagínate el cambio absoluto que ha sufrido tanto Boadilla, como Madrid en todo.

P.- Cuando entraste en la policía local de Boadilla eras el policía número 11. ¿Cuántos hay actualmente?
R.- Efectivamente, pues ahora, real con cara y todo son 105 o 106, porque depende, algunos van y vienen, pero en plantilla presupuestados hay 121.

P.- Y gestionar la Policía Local de un municipio que ha crecido tantísimo no debe ser fácil, ¿verdad?
R.- Ha sido muy bonito, no sé si ha sido fácil o no, pero yo lo he sentido fácil. Creo que con el gran trabajo de administrativos y policías que, de verdad trabajan mucho, hemos hecho cosas que no hacía nadie como implicarnos en las nuevas tecnologías, de hecho, los primeros pdf del ayuntamiento y el primer escáner fueron nuestros. Eso cambió toda nuestra forma de gestionar, con mayor calidad. Además, el trato con el ciudadano me parece fundamental en la policía municipal, bueno, en todas las policías pero, en la municipal me parece que debemos ser una policía integral, muy cercana y combinar ambas cosas es complicado.

P.- Ese trato tan cercano cuando eráis pocos sería más fácil, pero ¿se ha seguido manteniendo según ha ido evolucionando y creciendo el municipio?
R.- Sí, sí, muchísimo. Es verdad que nos ha costado. Creo que la pandemia nos ha cambiado un poco en ese afán de estar tan cerca, pero en el resto del tiempo nuestro trato es muy, muy cercano y volverá a serlo seguro. Pero sí, con cincuenta mil habitantes desde luego, en policía municipal se recibe a todo el mundo, esto es así, estamos deseando que vengan a contarnos cosas.

P.- Además la evolución en las policías locales de España durante las últimas décadas ha sido tremenda.
R.- Tremenda, somos líderes en muchísimas cosas, en muchísimas actividades policiales. Me gustaría señalar nuestra labor en el trato con el ciudadano, en las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Seguridad, en un Plan de Comunicación con presencia en redes sociales y tratamiento de quejas, sugerencias y reclamaciones, en la Mediación Policial, en el establecimiento de una Oficina de Denuncias y Policía Judicial, en la Unidad Ciclista, en un Plan de Calidad, cumplimiento de la carta de Servicios Policiales y para finalizar me gustaría resaltar dos: la implantación de la Unidad de Violencia de Género y en la creación de los Policías Tutores y la educación vial, estamos muy implicados en todos los colegios para que no haya acoso y le dedicamos pasión con nuestros agentes tutores. En Boadilla hay algún agente tutor en cada colegio público, privado y concertado, las mediaciones escolares son constantes, mediamos en los problemas que hay y se solucionan.

P.- Además de Jefe de la Policía Local de Boadilla, actual Intendente, has sido profesor de la Academia de Policía de la Comunidad de Madrid, eres licenciado en Sociología, un pedazo de atleta y te gusta el buen vino. Un hombre completo, ¿no?
R.- Sobre todo por lo del vino (risas). La época de la academia fue muy bonita para mí porque fue un colofón. Primero empecé colaborando con el gabinete psicopedagógico de la academia en el que realizábamos los exámenes por todos los municipios. Luego estuve en el departamento de sociología, enseñaba relaciones con el ciudadano y también preparación física a los policías.

P.- Te vas a jubilar dentro de poquito, creo que el 1 de julio, pero podías haberlo hecho hace ya cuatro años, ¿por qué no lo hiciste entonces?
R.- Efectivamente, podía haberlo hecho cuando entró la ley de jubilación de la policía y no lo hice por razones familiares. Me gusta mucho mi trabajo, pero mi mujer, que es la bibliotecaria del ayuntamiento de Boadilla que también empezó como yo, cuando casi no había biblioteca, se acaba de jubilar y por eso decidimos irlo haciendo casi a la vez.

P.- En estos casi 40 años de servicio habrás vivido muchos momentos alegres y tristes, ¿cuál han sido los que más te han marcado?
R.- De alegría muchísimos, además siempre he sido muy positivo, pero destacaría la calidad con la que me han tratado los vecinos y compañeros del cuerpo de Boadilla, eso siempre me ha llegado al corazón. La dedicación que tienen los policías eso te marca también para siempre. También los compañeros del ayuntamiento porque nosotros estamos muy dentro del ayuntamiento de Boadilla. Al final el ayuntamiento es casi como una familia y ha habido momentos increíblemente buenos en todos estos casi 40 años. El peor momento fue la muerte de mi hermano. Tener que llamar a mi cuñada, a mi madre y a mi familia, eso fue tremendo. También me marcó mucho el fallecimiento del primer compañero, Miguel Ángel Cantero.

P.- Hacer de Boadilla uno de los municipios más seguros de la Comunidad de Madrid y de España junto a tus compañeros de la Guardia Civil de Boadilla, eso para ti debe ser de un orgullo tremendo.
R.- Efectivamente. Es lo que te comentaba antes, nosotros nos ponemos retos constantes y cuando llegaron las primeras estadísticas siendo el municipio más seguro de la Comunidad de Madrid y de los mejores de España, eso fue una alegría. Para nosotros es un reto que hay que seguir manteniendo y no creo que fuera por casualidad, fue por un empeño muy grande de Guardia Civil y de Policía de cada día. Tanto Policía Municipal como Guardia Civil estamos muy unidos. Creo que nos daría igual estar vestidos de verde, de azul o de cualquier color poque nos sentimos casi como hermanos.

P.- ¿Qué es lo que más vas a echar de menos cuándo te jubiles?
R.- Me lo tomo como una parte distinta de mi vida, creo que estar jubilado significa nada más que eso, júbilo, alegría y eso espero que sea. Me ha gustado muchísimo ser policía municipal.Tengo que decir, que yo no entré por amor a la policía, entré porque en ese momento acababa de ser subcampeón de España junior de 800 y mis marcas de atletismo eran tremendas, pero luego la pasión por mi profesión surgió a partir de los dos años de estar en el cuerpo. La época de la academia fue maravillosa. Para mí me cambió la visión de la policía en general y de la misión que tenemos en la sociedad. Una misión que creo de verdad, muy necesaria, muy bonita. La pasión que tienen los policías por ayudar a los demás es impresionante y eso se me va a quedar para siempre.

Texto: Kathy Montero Fotos: Cedidas por Manuel Asenjo