La celebración de Santiago, patrón de La Solana, no será igual que de costumbre, pero será. La hermandad del Apóstol, encargada de organizar los actos en torno al 25 de julio, presentaron el pasado jueves los cultos de este año, mermados por razones de seguridad sanitaria. El secretario de la hermandad, Paulino Sánchez, explicó en rueda de prensa el grueso del programa previsto.

El cartel anunciador refleja una fotografía de Santiago Peregrino en la procesión del año pasado, cedida por Gaceta de La Solana, junto a una de las banderolas que adornan la Plaza Mayor en esos días. Esos carteles, junto a alguna ornamentación en el entorno de la plaza, serán los únicos signos de publicidad, ya que este año no habrá revista.

Los cultos se limitarán a un triduo y la misa solemne del sábado 25 de julio, día del patrón. La próxima semana se bajará la imagen desde su hornacina del altar mayor de la parroquia de Santa Catalina para el triduo, que se celebrará del 22 al 24 de julio, con rosario a las 20,30 y la eucaristía a las 21 horas. Aunque volverá a tener dedicatorias para los niños, los jóvenes, y los mayores, no habrá intervención de coros ni presentación de niños bautizados como de costumbre.

El día 25, a las 12 del mediodía, se celebrará la misa solemne en Santa Catalina. El secretario confirmó que se cursará invitación a las autoridades municipales, así como a directivos de otras cofradías y asociaciones religiosas de la ciudad. El tradicional ofertorio variará algo, ya que los representantes de las hermandades no depositarán las medallas en la jofaina, como era norma.

En cuanto al nombramiento de Dama o Caballero de la Hermandad de Santiago, este año ha recaído en Juana Prieto, que recibirá este título honorífico a título póstumo. “Era una mujer que venía colaborando mucho con nosotros y ha fallecido en estos días del coronavirus”, señaló Paulino Sánchez. Sus familiares recogerán el báculo que simboliza el nombramiento y que su esposo guardará en su domicilio durante un año. Como era de esperar, tampoco se celebrará la procesión posterior a la misa, ni siquiera se celebrará el vino de honor final en el patio de la Casa de la Iglesia.

El secretario también confirmó que este año no habrá asamblea y que la cuota anual no se cobrará a los hermanos. Eso sí, animó a colaborar en el cepillo de los cultos y mediante donativos. Todo el dinero recaudado por estos conceptos será destinado a la propia parroquia de Santa Catalina “para donde lo quiera destinar en esta época de tanta necesidad”.