
Irene Valverde García / Entrenadora y responsable de prensa del Fénix Basket Club
Las jornadas Babybasket congregan a las futuras estrellas del baloncesto madrileño. Se trata de un fin de semana repleto del deporte que nos gusta, son ya prácticamente 10 años de jornadas en la que los más pequeños empiezan a tomar contacto real con la competición. Los entrenadores, nerviosos por el encuentro, preparan a los equipos para que ningún jugador o jugadora pueda perderse en la instalación, y sobre todo, enfocar los partidos desde la diversión y el aprendizaje. Todos son protagonistas en este día, desde los jugadores, que por fin salen a la pista con el 100% de la motivación, hasta el árbitro que siempre tiene algo que enseñar a las futuras estrellas, incluida por supuesto, la orgullosa grada que disfruta de los pequeños pasos de sus criaturas.
Diversión en familia, mucho deporte y sobre todo, baloncesto en valores. Estas jornadas son una gran oportunidad para trabajar el sentimiento de grupo, compartir los balones y tomar decisiones colectivas en lugar de individuales. Después de varios meses de entrenamiento intenso, el equipo Baby de Fenix Basket Club pudo participar en esta competición, y hoy preguntamos a su entrenador, Mateo, cómo lo pasaron.
Pregunta.- Mateo, ¿nervioso por la competición? ¿Quién lo estaba más, los entrenadores o los jugadores?
Respuesta.- La verdad es que al principio, sí, estaba bastante nervioso. Era mi primera competición con este equipo y me hacía mucha ilusión que todo el mundo pudiese ver lo que habíamos trabajado y aprendido los unos de los otros. Ya con el primer partido se me quitaron los nervios y pude disfrutar al máximo y ver cómo los pequeños hacían lo mismo.
Los jugadores estaban más nerviosos que mi segunda entrenadora, Fabiola, y que yo, si podía ser… Para muchos era su primera vez compitiendo y era su gran oportunidad para demostrar lo que habían mejorado estos meses.
P.- ¿Qué valores trabajasteis el fin de semana?
R.- Sobre todo trabajamos el respeto tanto entre compañeros como a los rivales y árbitros, dando nuestro cien por ciento en todo momento. Por otro lado, trabajamos la cooperación al jugar juntos, la responsabilidad de jugar en equipo; y la gratitud de haber podido disfrutar de la competición y la confianza en el equipo.
P.- ¿Qué destacarías de la jornada Babybasket?
R.- Además de las sonrisas de los jugadores y la grada, me gustaría destacar que todos los jugadores tenían muchas ganas de este día, estaban muy contentos y que sobre todo dieron el máximo de ellos mismos, tanto dentro de la pista como en el banquillo animando a sus compañeros.
Entramos en 2025 con muy buenas noticias, disfrutando del deporte que más nos gusta y, sobre todo, con un año por delante lleno de desafíos por cumplir.
Feliz Año Nuevo, lectores de la Revista Ayer&hoy, queda baloncesto para rato.