En el corazón de Boadilla, El Chotis Taberna de Gildas se presenta como una bocanada de aire fresco dentro del panorama gastronómico local. Ubicado en la avenida Nuevo Mundo, 4, esta pequeña taberna neo castiza recupera el espíritu de la tasca tradicional madrileña, pero lo reinterpreta con una mirada contemporánea centrada en un producto estrella: la gilda.
El concepto nace de una idea clara: devolver protagonismo a ese ritual cercano de barra, conversación y aperitivo ligero. Aquí no hay prisas ni artificios, sino una apuesta decidida por el producto de calidad y la experiencia informal. La carta gira en torno a las gildas, desde las más clásicas -con anchoa, boquerón y encurtidos- hasta versiones innovadoras que incorporan ingredientes como trufa, pulpo o quesos especiales.


Destaca especialmente el equilibrio de sabores. Las guindillas, lejos de dominar, acompañan sin eclipsar el conjunto, permitiendo apreciar cada matiz. Para los más atrevidos, opciones como la “triple boquerón” elevan la intensidad, mientras que propuestas más suaves —como las elaboradas en aceite o versiones sin vinagre— amplían el público, incluyendo a quienes no suelen consumir encurtidos sin olvidarse de los intolerantes al pescado, lácteos y gluten, también hay gildas variadas para ellos.


Más allá de las gildas, la oferta se completa con clásicos bien ejecutados: ensaladilla rusa, croquetas o torreznos, elaborados con materias primas seleccionadas. También hay espacio para la creatividad fuera de carta, con tapas cambiantes que sorprenden cada semana y refuerzan la idea de una cocina viva.


En el apartado líquido, la taberna rinde homenaje al aperitivo con vermuts cuidadosamente elegidos, cervezas bien tiradas y una selección de vinos pensada tanto para expertos como para quienes se inician. La experiencia se redondea con desayunos castizos, donde destacan propuestas como el bizcocho de limón al estilo tradicional.


El Chotis no busca ser un restaurante al uso, sino un lugar de encuentro. Un rincón donde disfrutar de pequeños placeres, compartir conversación y redescubrir sabores de siempre con un enfoque actual. Una parada obligatoria para quienes entienden la gastronomía como algo cercano, sabroso y auténtico.