Dicen que la experiencia es un grado y en la organización de bodas y eventos más si cabe. Bien lo sabe Cristina Cabello, con más de diez años de trayectoria, una formación actualizada y con una agenda abarrotada para 2024. Su misión, hacer la boda que cada pareja desea, ajustándose a un presupuesto. Y lo cierto es que hace magia. Puedes seguirla en cris_tocados y eventos en Instagram o en www.tocadosyeventos.com

Entrevista con Cristina Cabello Navas, CEO

Pregunta.- ¿Cuántos años llevas dedicada a la organización de eventos?
Respuesta.-
Poco más de diez años, comencé en octubre de 2013 de forma profesional y en exclusiva, pero en 2011 hacía ya algunas cosas.


P.- ¿Cuál es tu labor?
R.-
Mi labor es gestionar a todos los proveedores de un evento o de un enlace nupcial. Trabajo sola, pero el día de la boda cuento con personal de apoyo.


P.- ¿Qué clase de eventos gestionas?
R.-
De todo tipo, de carácter privado como bodas, bautizos, comuniones, fiestas privadas, aniversarios; y eventos de empresa: congresos, presentaciones de producto, aniversarios. etc.


P.- Cristina Cabello, ¿en qué ciudades o áreas desarrollas tu trabajo?
R.-
En la actualidad, en Ciudad Real y en Málaga. Pero nos hemos desplazado a cualquier otro lugar. Y con novios residentes en todo el mundo. En 2023 organicé la boda de una pareja en la que ella es de Ciudad Real, pero residen en Australia, y este año tenemos parejas que viven en Países Bajos y Estados Unidos, además de parejas que residen en otras provincias y quieren casarse en Ciudad Real o Málaga.


P.- ¿Qué eventos tienen más tirón?
R.-
Principalmente las bodas, porque se preparan con año y medio o dos años vista. De hecho, en septiembre de 2023 abrí la agenda de 2025, porque tengo ya siete bodas contratadas.


P.- Cuando una pareja solicita tus servicios ¿se parte de cero o ya vienen con unas ideas preconcebidas?
R.-
Lo ideal sería empezar de cero, porque permitiría una distribución equitativa del presupuesto previsto; es la mejor forma para ‘moldear’ el evento. Pero, en realidad, el 75% de mis clientes ya disponen de proveedores contratados previamente. Como wedding&event planner, soy una figura independiente y si me cierro a un solo proveedor no estaría desarrollando bien mi trabajo, por lo que siempre busco el mejor proveedor para los gustos de mi cliente, o me adapto a las circunstancias.


P.- ¿Siempre partes de un presupuesto?
R.-
Sí, para mí es fundamental. A mi juicio es más realista contar con un presupuesto, centrándonos en la realidad del cliente, creando lo mejor para ellos y no crearles falsas expectativas.


P.- En una boda, ¿se organiza todo al detalle?
R.-
Sí, existe una orden de servicio con todo detallado, con todos los proveedores, incluso días previos porque hay bodas que requieren de montajes. Hay bodas de 20 páginas de información, con preparativos, sorpresas, detalles, cómo va colocada la servilleta, absolutamente todo.


P.- ¿Cuál es el nivel de satisfacción?
R.-
Muy bueno. De hecho, la mayoría de clientes vienen recomendados por otros. He llegado a organizar bodas de varios miembros de una misma familia o de grupos de amigos. Una vez casé al hijo y años después a los padres. Asimismo, estoy en la plataforma bodas.net y en Google estamos calificados con el 5.


P.- ¿Los salones de boda se han adaptado a la demanda?
R.-
Están evolucionando en la línea de preparar bodas cada vez más personalizadas. Es cierto que la mayoría de la gente quiere casarse en una finca, si bien es una opción más cara y no todo el mundo se lo puede permitir. Pero no por casarte en un salón de bodas va a ser una celebración menos bonita o cuidada. Todo lo contrario. De hecho, lo hacemos mucho. El salón de bodas que ha evolucionado sigue teniendo mucha demanda.


P.- En eventos de empresas, ¿te piden el mismo nivel de exigencia?
R.-
Son exigentes, pero son clientes más fáciles, porque tienen muy claro lo que quieren y cómo lo quieren. Se trabaja a 3 o 6 meses vista, es un evento muy centrado y con un presupuesto cerrado. En estos eventos se abordan cuestiones de posicionamiento y empresariales, pero no entra el factor personal como en una boda, donde se tienen en cuenta las ideas de los novios, la familia, los amigos…, y ajustarlo todo.


P.- ¿Qué formación se necesita para ser wedding planner?
R.-
La formación debe ser continua. En mi caso, poseo un máster en organización de eventos y protocolo, y realizo formación continua en interiorismo, paisajismo, floristería… porque todo va cambiando.


Las redes sociales son un panel de inspiración enorme, pero la gente se cansa pronto, por lo que las ideas caducan muy rápidamente. Un ejemplo muy claro de esto son las sillas, antes los restaurantes podían mantener las mismas durante 20 años, pero ahora cada pareja elige la suya.


P.- ¿Cómo se financian tus servicios?
R.-
Va en función de cada pareja, no tenemos tarifas establecidas. En una reunión previa les damos un presupuesto, gestionamos una reserva y se fijan tres plazos de pago. En el contrato, negociado por ambas partes, se establecen las condiciones del servicio y el método de pago.


P.- ¿Habrás tenido imprevistos?
R.-
Millones, daría para escribir una enciclopedia. Todos se han solventado. Siempre digo que me tengo que ganar el sueldo en todas las bodas. Y hay de todo, la novia se olvida del ramo, las damas de honor se retrasan, un invitado se duerme en un cuarto de calderas, se rompe el vestido de ella y el traje de él, que no llegue el Dj, que el alcalde no se acuerde de que debe oficiar una boda… (risas)


P.- ¿En qué te diferencias de otros?
R.-
Para mí lo más importante es el feeling y la confianza con el cliente. Un wedding planner es un profesional en el que hay que confiar, porque el cliente deja de tener un poco el control del evento. Con los años he acumulado experiencia y sé lidiar con muchas cosas, pero al final ambas partes debemos sentirnos a gusto y confiar el uno en el otro.


Texto y foto: Ayer&hoy