El universo de la belleza, cosmética y peluquería no es exclusivo de los seres humanos. En el mundo de las mascotas es uno de los segmentos que mayor crecimiento está experimentando en los últimos tiempos. En 2025 facturó más de 3.000 millones de euros en España. Entre los principales motivos se hallan la progresiva cifra de animales en el hogar, sobre todo de perros y gatos; la mayor concienciación de sus propietarios de mantenerlos en buenas condiciones y la proliferación de servicios profesionales cada vez más especializados y con la incorporación de artículos y productos específicos.
La estética es salud. Así de rotundos se manifiestan los profesionales y expertos relacionados con lo que se conoce como pet beauty (belleza de mascotas -en este reportaje abundaremos fundamentalmente en perros y gatos-). “La estética o el estilismo canino y felino va mucho más allá de un corte bonito o de un buen cepillado, es una rama de la higiene y de la clínica preventiva”, explica el veterinario Carlos Espinar, vocal del Colegio Oficial de Veterinarios de Ciudad Real; a lo que la peluquera canina Julia Asensio añade: “la estética de nuestras mascotas en el fondo no solo persigue un mejor aspecto, que también, sino sobre todo la salud y el bienestar animal”. De la misma opinión son Patricia Campos, conocida y reconocida por su trayectoria de veinte años en el sector, que advierte que el estilismo canino debe erigirse como un mecanismo de salud y, sobre todo, de bienestar del perro, sin olvidar el elemento esencial de tener un conocimiento y entendimiento del animal. Por su parte, María de Lara, natural groomer (estilista de perros que sólo usa productos naturales en su actividad profesional) considera que la estética canina debe de ser una rutina a aplicar no sólo en centros específicos sino en el propio domicilio, ya que “aporta salud al animal y a las personas, además de mantener la higiene del hogar”.
En los últimos años, el profesional de peluquería canina o groomer, como se conoce mundialmente este oficio, ha adquirido cada vez mayor importancia, hasta el punto de que se ha instituido un Día Mundial del Peluquero Canino, que se celebra cada 17 de diciembre. Sin embargo, esta efeméride deja al descubierto algunas carencias, sobre todo en España, donde no existe una titulación oficial como tal ni formación reglada específica, a lo máximo que se puede aspirar es a obtener el reconocimiento de unas competencias profesionales incluidas en títulos de Formación Profesional y certificados de profesionalidad, sin existir en concreto el epígrafe de peluquero canino.
Pero ¿qué es el estilismo o la estética de mascotas? ¿cuándo se acuña este concepto? ¿qué repercusión tiene en la actualidad? ¿cómo se forma un profesional de la peluquería canina? ¿qué debe saber el propietario de un perro o un gato antes de llevar a su animal a un centro de estas características? Desciframos todo esto y mucho más de la mano de varios profesionales consultados por Ayer&hoy.
La estética o el estilismo de mascotas se define como aquellos cuidados fundamentales para el embellecimiento y mantenimiento del pelaje, la piel o el manto, así como de su apariencia general. Como se ha avanzado, la estética canina y felina se incluyen en la higiene y la clínica preventiva de la Veterinaria. Salvo excepciones por raza, tipología del animal o indicaciones veterinarias, los servicios estéticos esenciales son el baño, con productos adecuados para cada tipo de piel y pelo; cepillado y desenredado, fundamental para quitar los nudos y el pelo muerto; corte o arreglo del pelo, según la raza; corte de uñas; limpieza de oídos y/o retirada del exceso de pelo del conducto auditivo bajo recomendación; limpieza de plantares y limpieza del contorno de ojos para retirar legañas y prevenir manchas. Algunos centros incluyen además tratamientos hidratantes, spa canino, o eliminación de olores o tratamientos antiparasitarios, cuando corresponda.
En teoría, la estética y la peluquería canina suelen diferenciarse. Aquella está más relacionada con la higiene, el cuidado y la anatomía del pelaje, y ésta más encaminada a técnicas de corte y arreglo del pelo. Pero en la práctica, ambos términos se utilizan indistintamente, como sinónimos. No obstante, cada centro o profesional lleva a cabo un determinado proceder o dispone de una propia hoja de servicios, que puede ir desde lo más básico a prestaciones más accesorias o complementarias.

¿Cuándo aparece la peluquería o estética canina?.- Aunque pueda parecer que las peluquerías o los centros estéticos llevan cuatro días entre nosotros, nada más lejos de la realidad. Es cierto que, tal y como conocemos al peluquero de nuestro perro o gato, puede resultar relativamente reciente, pero ya las civilizaciones egipcias, griegas o la dinastía Ming en China consideraban al perro o al gato un amigo fiel, por lo que la estilización y el cuidado de su pelaje eran prácticas rutinarias. En el Antiguo Egipto, el perro era un animal sagrado, algunos dioses adoptaban o se representaban en pinturas y jeroglíficos con forma de cánidos; otros, tras la muerte de su amo, eran embalsamados y ‘velaban’ la tumba mortuoria de la familia. También el gato recibía numerosas atenciones en las grandes casas egipcias.
En el Renacimiento, época de esplendor cultural y artístico, la aristocracia europea trataba a sus mascotas con exquisito mimo y a la moda de entonces, con peinados extravagantes y accesorios de lujo, definiéndose así el estatus y la elegancia. Con la revolución industrial, según explica Artero en su página web, aparece la especialización en el cuidado de perros y empiezan a surgir los primeros salones de belleza canina. A mediados del siglo XIX se celebra en Inglaterra la primera exposición canina, marcando un antes y un después en la historia del estilismo canino, elevándolo a un nuevo nivel: el de la competición.
En el siglo XX, la peluquería canina se establece en países como Estados Unidos y después en Europa como una industria en pleno auge.
En la actualidad, la estética, peluquería y cosmética de perros y gatos ha facturado en España en 2025 unos tres mil millones de euros, con la incorporación casi exponencial de nuevos productos y servicios, convirtiéndose en el segmento que más ha crecido en el mundo de las mascotas. Un sector en auge debido, como es bien sabido, a la presencia de una población canina mayor a la de niños. Según la Red Española de Identificación de Animales de Compañía, la mitad de los hogares en nuestro país tiene un perro o un gato (en 2023 se registraron 9,2 millones de perros y 1,2 de gatos).

Errores a subsanar: corte de pelo en verano “para que no tenga calor”.- Cuando un cliente acude o llama para pedir cita a una peluquería canina se escucha recurrentemente la frase “quiero cortarle el pelo para que no tenga calor” ante temperaturas de 40 grados y superiores, como ha ocurrido este verano. Craso y frecuente error. Nos lo argumenta el veterinario consultado por Ayer&hoy: “El pelo largo y el subpelo actúan como aislante térmico. Con un rapado a ras de piel se expone a muchos animales a golpes de calor, quemaduras solares indirectas, se arruina la estructura del folículo y aparece el síndrome del pelo rapado. En la mayoría de las razas, además, se debe de cuidar la protección solar de determinadas capas albinas o blancas para evitar el desarrollo de problemas tumorales en la piel o un exceso de radiación ultravioleta”.
Por su parte, Patricia advierte que la creencia, muy extendida, de que en verano hay que rasurar el pelo, “es lo más contraproducente que se puede hacer a un perro o a un gato, ya que el pelaje es el mayor protector solar del animal, y no sólo del sol, sino de parásitos, quemaduras, rozaduras, etcétera.”. Añade que la piel es el órgano más grande de su cuerpo, por lo que su cuidado ante todo lo exterior es obligada, “hay que actuar desde el principio, con un buen mantenimiento rutinario para evitar rasurados extremos cuando el manto está estropeado”.
Mientras, María niega la mayor sobre la frase de que “Cuanto más pelo, más calor”: “Es falsa, el pelaje debe de estar en condiciones, con un cepillado constante para que los perros puedan gestionar la temperatura. Si no cepillas a menudo a los perros de pelo largo se crea una placa de nudos imposible de que el aire la traspase”. En ocasiones, subraya, el propietario efectúa un cepillado incorrecto, alcanzando sólo la capa de nudos, “hay que ahondar hasta la misma piel si queremos hacerlo correctamente; en mi centro he visto de todo, hasta alambres clavados detrás del nudo”.

La frecuencia de corte recomendada depende de la raza, del tipo de pelo y del estilo de vida del perro. Una buena medida sería de 4 a 8 semanas para los de pelo largo, y de 8 a 12 semanas, en los de pelo corto, con cepillados regulares en ambos casos.
En cuanto al baño, también está extendida la idea de que no hay que bañar al animal con cierta periodicidad porque es perjudicial para la piel. También es falso. “Con los nuevos champús que respetan el PH de la piel, un perro puede llegar a bañarse todos los días si se quiere”, enfatiza Patricia.
Mientras, Arturo Expósito, de Bichos, incide en el cambio de mentalidad en los cuidados estéticos, “antes se demandaba lo esencial y barato, ahora se prefieren productos de máxima calidad, y servicios como baños de ozono para problemas de piel atópica”.
Por su parte, el veterinario Carlos Espinar argumenta que, en la actualidad, la cosmética canina, la medicina y la champuterapia han evolucionado tanto que se puede proceder a un baño con relativa frecuencia, siempre que se conserve el PH de la piel, mucho más alcalino que el humano; que el dueño se atenga a las peculiaridades de su mascota, es decir, ante problemas dermatológicos, no abuse del secado; tampoco deje el pelo húmedo ante la posible aparición de hongos…”.

En el caso de los felinos, explica Espinar, por su carácter, son animales extremadamente limpios, con sensibilidad extrema frente al estrés, por lo que ante razas como la persa y/o edades ya avanzadas o con artrosis, es conveniente bañarlos, ayudarlos en el baño, “la limpieza y escrupulosidad del gato en general es tal que pueden llegar al punto de deshidratarse si el agua de beber contiene impurezas”.
Del mismo modo, no es conveniente el uso de productos cosméticos humanos, alerta María, que reconoce que es una práctica que se sigue usando.
Qué dicen las normas de la estética de mascotas.- Sea verano, otoño, invierno o primavera, los cuidados estéticos de las mascotas deben de ser similares, siendo el principal reto el de mantener en buenas condiciones la piel y el pelo que recubre todo su cuerpo. En este sentido, el baño, el cepillado y el corte de pelo, por este orden, se erigen en servicios básicos para que el pelaje esté sano, higienizado y luzca perfecto.
Para Julia, un buen y regular cepillado puede llegar a evitar un corte de pelo, “si mantienes a un animal sin nudos, no hace falta pasar por el corte”. Un cepillado diario o periódico en casa, como recomienda a sus clientes, puede reducir el tiempo en peluquería y evitar el estrés del animal.

A este respecto, María lo explica de forma didáctica: “Los perros ahora son como hijos. ¿Dejarías que tu hijo no se peinara durante días o que llegase con las zapatillas sucias de la calle y se subiera al sofá? La respuesta es no, pues lo mismo pasa con los animales, con la diferencia de que hay hacérselo”.
Para la natural groomer, la peluquería canina es el lugar donde se efectúa una revisión del estado general del perro, “personalmente, le miro los plantares, le corto las uñas, le quito los pelitos de los oídos y se los limpio, los ojos, la tripa; a continuación procedo con el baño y el secado, me gusta tocar y mirar mucho a los perros; gracias a eso he detectado manchas, bultos, bichos o heridas que han permitido actuar antes frente a enfermedades; podríamos decir que hago un análisis preventivo”.
De la misma opinión es Patricia, “en mi centro intento que el perro se sienta cómodo asimilando los procesos que le voy a aplicar; gracias a eso puedo saber, por su comportamiento, si el perro puede estar enfermo o no, sobre todo entre los clientes habituales”.
Las recomendaciones veterinarias.- El veterinario Carlos Espinar considera que el mantenimiento del manto o de la piel es una de las tareas esenciales de cualquier peluquero o estilista, para lo que, en su opinión, “es preciso un cepillado en profundidad para eliminar los nudos, deslanar o cualquier otra técnica a emplear para cada raza de perro o gato; así como un baño con champuterapia, un tratamiento importante a nivel veterinario para evitar patologías dermatológicas como alergias, seborrea, alopecia…, con uso de productos adaptados al PH de cada piel”. Otro aspecto a tener en cuenta es la limpieza del oído, “con la que se está haciendo una higiene de todo el conducto auditivo” a lo que añade la retirada del exceso de pelo en la oreja para que esté bien aireado. Del mismo modo, asevera, el corte de uñas, el limado o el despeje del pelo en la zona entre las uñas para evitar malformaciones. Asimismo, es conveniente un control de la zona periodontal (alrededor de la boca) ante un posible exceso de sarro en la dentadura. En todo caso, las recomendaciones veterinarias a realizar en casa pasan por un cepillado e higiene corporal casi a diario o semanalmente, dependiendo de las razas y de la calidad del manto; un baño frecuente, higiene del oído y bucodental; y vaciado de las glándulas.

Los y las profesionales del grooming.- Patricia estaba opositando. Es una enamorada de los animales, le apasionan los perros. Cierto día en la consulta del veterinario, este le propuso formarse como peluquera canina para prestar ese servicio en su clínica veterinaria. Ha obtenido numerosos galardones, estando nominada en 2020 a la mejor peluquera canina a nivel internacional en el Stars Grooming Awards 2020. En los últimos veinte años, tiempo en el que Patricia ha desarrollado su profesión, ha comprobado un cambio enorme en la concienciación de los cuidados a las mascotas. Los animales, reconoce, “han pasado de estar en la parcela o chalet a convivir en un piso; hay más perros que niños, lo que ha conllevado una mayor conciencia del bienestar animal, por lo que su estado es considerablemente más óptimo que el del año 2000”.
Una de las alumnas de Patricia es Julia. Aconsejada por su madre y en vista del amor que profesaba a los perros, decidió estudiar peluquería canina tras descartar otras opciones como auxiliar de veterinaria, “me encantó la formación, Patricia es una profesional impresionante que te acoge con los brazos abiertos, estaba bastante cómoda y me hizo enamorarme de esta profesión”. Tras el paso por alguna peluquería canina, actualmente desarrolla su labor profesional en Anysa Ganadera Nutri-Zoo desde enero de 2026.

María es licenciada en Ciencias Ambientales con másteres en Ingeniería Ambiental. Como muchos otros jóvenes, no encontraba trabajo en lo suyo. Debido al cariño y el contacto desde bien niña con los perros, optó por la peluquería canina tras otras formaciones. Trabajó en un centro hasta que una grave enfermedad le obligó de nuevo a decidirse si continuar como trabajadora o como autónoma. Prefirió lo segundo. Desde 2010 gestiona una peluquería canina con sesiones individuales personalizadas, música relajante, aroma ambiental de lavanda y con la presencia del propietario, si así lo decide, para hacer la experiencia lo más y relajante posible.
La industria ha experimentado una evolución enorme, antes la peluquería era un servicio anexo a una clínica veterinaria o a una tienda de animales, transformándose ahora en un negocio único. Con ello, se ha incrementado la oferta de complementos, utillaje y cosmética. Pese a todo, las profesionales consultadas por Ayer&hoy recomiendan “no volverse locos” con el uso de muchos productos, que se dejen aconsejar por los expertos y, en caso de no tener unas buenas condiciones para el baño en casa, lo más conveniente es acudir a un centro especializado.
Otro asunto es la competición de peluquería canina con la celebración de ferias. Pero eso es motivo de otro reportaje.
Anysa Ganadera Nutri-Zoo, la tienda donde encontrarás todos los productos de belleza necesarios para tu mascota

Anysa Ganadera Nutri-Zoo, en sus amplias instalaciones del Polígono Industrial Avanzado, en C/ Hermanos Lumiére, 2, de Ciudad Real, dispone de todo lo necesario en materia de higiene, belleza y cosmética para tu mascota.
Con un número de referencias que se puede contar por centenares, Anysa Ganadera ha sabido atender la cada vez creciente demanda del sector, poniendo al alcance de todas las personas un enorme abanico de artículos necesarios para la higiene del perro o gato, de primeras marcas del mercado y líneas más económicas pero atendiendo siempre a la calidad y profesionalidad que caracteriza a esta empresa en su dilatada trayectoria.
Tal y como nos indicaba el encargado de Anysa Ganadera Nutri-Zoo, Rubén Ruiz Lerma, “para la higiene de perros y gatos tenemos de todo”. Uno de los productos más solicitados es el champú, con más de veinte tipos diferentes, “tenemos antiparasitarios, para pelo blanco, para pelo negro; champú en espuma para cachorros, especial para yorkshire, etc.”. También se utilizan mucho los cepillos, peinas o cardas para el cepillado y para quitar el pelo muerto.
Pueden completar el ritual de belleza de las mascotas el uso de acondicionadores para el pelo, según los tipos; y colonia, con varias clases también, como las de vainilla, talco o fresa para los cachorros, y, para el verano, antiparasitarios y repelentes.
El crecimiento en productos de belleza, cosmética e higiene animal ha sido tal que hasta lo más inimaginable se puede encontrar en Anysa Ganadera Nutri-Zoo, “tenemos slips sanitarios para las hembras, limpiapatas, helados para limpieza dental, máquinas cortapelos que son adquiridas tanto por el particular propietario del perro como el profesional…”.
Consciente de la necesidad de facilitar la atención y ofrecer todos los servicios, Anysa Ganadera Nutri-Zoo incorporó en enero una peluquería canina y, en marzo, una novedosa máquina de grabado en la tienda. La máquina de grabado permite un grabado instantáneo del nombre de la mascota y, si se desea, un teléfono de contacto del dueño en caso de desaparición. Existen diferentes modelos, en forma de hueso, corazón… Gracias a su rapidez, el grabado puede realizarse mientras el cliente realiza otra compra.
Al frente del centro peluquero está Julia Asensio, que atiende mañanas y tardes de lunes a viernes, aunque también algunos sábados. Asensio se centra mucho en el cuidado de la piel de los animales con el uso de champús de primera calidad, “si la piel está sana, el pelo está sano”, pero aparte también examina y limpia uñas, plantares u oídos.
En la imagen, Natuk, un husky de unos seis años, posa tranquilo mientras Julia procede con el deslanado para posteriormente realizarle un buen lavado y un buen secado, en ningún caso un corte. En esta raza, lo recomendable es acudir cada 1,5 o dos meses como máximo.
Texto: Oliva Carretero Ruiz. Fotos: Ayer&hoy, Pixabay