En el corazón de la provincia de Ourense, Allariz se alza como uno de los pueblos más bellos y mejor conservados de Galicia. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, este destino combina patrimonio, naturaleza y tradición en un equilibrio que seduce al visitante desde el primer paseo por sus calles empedradas.


El río Arnoia atraviesa la villa como una columna vertebral que marca el ritmo de la vida local. A su alrededor se despliega un casco histórico que parece detenido en el tiempo, donde iglesias románicas como Santa María de Vilanova o Santiago, antiguos puentes de piedra y casas nobles narran siglos de historia. Allariz fue residencia de reyes en la Edad Media y escenario de importantes episodios del Reino de Galicia, un pasado que aún se percibe en cada rincón.


Pero Allariz no vive sólo de su historia. En las últimas décadas se ha convertido en un referente de turismo sostenible y de calidad. Sus zonas verdes, como el paseo fluvial y el Ecoespacio do Rexo, invitan a disfrutar de la naturaleza sin prisas, mientras que su apuesta por la rehabilitación urbana ha sido reconocida internacionalmente.


La gastronomía es otro de sus grandes atractivos. Restaurantes y tabernas ofrecen una cocina gallega basada en productos de proximidad: carnes de la comarca, quesos artesanos, empanadas y vinos de la Ribeira Sacra que conquistan incluso a los paladares más exigentes. Todo ello acompañado por la hospitalidad de sus habitantes, uno de los sellos más valorados por quienes regresan.
Además, Allariz destaca por su dinamismo cultural. Festivales, ferias medievales y eventos tradicionales llenan el calendario y refuerzan la identidad de la villa, convirtiendo cada visita en una experiencia diferente.


Visitar Allariz es descubrir un lugar donde el pasado y el presente conviven en armonía, donde la belleza no es un decorado, sino una forma de vida. Un destino ideal para quienes buscan autenticidad, calma y la esencia más pura de Galicia.


A Festa do Boi: una tradición única en Galicia

Allariz es conocida en toda Galicia por conservar una de las celebraciones populares más antiguas y singulares de la comunidad: A Festa do Boi, declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia. Cada mes de junio, coincidiendo con la festividad del Corpus Christi, la villa revive una tradición de origen medieval en la que un buey real recorre las calles del casco histórico, guiado y controlado por os maragatos, personajes vestidos con indumentaria tradicional que velan por el buen desarrollo de la celebración. El origen de la fiesta se remonta al siglo XIV, cuando el buey se utilizaba para abrir paso a la procesión del Corpus Christi entre la multitud, garantizando el orden y el respeto al acto religioso. Con el paso de los siglos, esta costumbre ha evolucionado hasta convertirse en una expresión cultural profundamente arraigada en la identidad de Allariz. Lejos de tratarse de un espectáculo taurino, A Festa do Boi se caracteriza por su carácter popular, simbólico y respetuoso con el animal, dentro de un marco regulado. A su alrededor se desarrolla un completo programa festivo que incluye música tradicional, gastronomía, actos culturales y actividades que llenan de vida las calles del casco histórico. Durante esos días, Allariz se transforma en un escenario donde historia, tradición y convivencia convierten la fiesta en una experiencia única.