El Felicity Ace era un enorme buque de carga tipo Ro-Ro, diseñado para transportar vehículos y que tenía capacidad para miles de automóviles. El 16 de febrero de 2022, mientras cruzaba el Atlántico rumbo a Rhode Island (Estados Unidos) desde Emden (Alemania), un incendio se desató a bordo, a unas 200 millas de las islas Azores. Los 22 tripulantes fueron rescatados sin lesiones, pero el fuego continuó ardiendo durante días. Se sospecha que las baterías de iones de litio de algunos vehículos eléctricos pudieron agravar el incendio, aunque nunca se confirmó la causa exacta. A pesar de los esfuerzos de los equipos de salvamento, el Felicity Ace perdió estabilidad y se hundió el 1 de marzo de 2022, mientras era remolcado hacia un lugar seguro. Con él desaparecieron casi 4.000 automóviles de lujo del Grupo Volkswagen, incluidos modelos Audi, Porsche, Lamborghini y Bentley, con un valor estimado superior a los 400 millones de dólares. Además del enorme daño económico, el accidente generó preocupación ambiental debido al combustible y aceites derramados en el océano Atlántico. El caso del Felicity Ace impulsó nuevas discusiones sobre la seguridad en el transporte marítimo de vehículos eléctricos y sobre la gestión de incendios a bordo de buques modernos.