Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío

Este mes, vamos a sintetizar las líneas generales del sentir general de nuestro presidente, que podéis seguir en su totalidad en el código QR de esta página.

La entrevista pone en evidencia el notable desarrollo y consolidación de la institución, así como los retos que enfrentamos para seguir avanzando. Entre los temas más destacados surge la necesidad de un mayor respaldo institucional para cerrar el círculo de crecimiento y posicionar al club y a Ciudad Real en la élite del balonmano nacional.

Desde sus inicios, el Caserío ha pasado por transformaciones profundas, incluyendo una reestructuración económica que marcó un punto de inflexión. Esta etapa permitió establecer una base sólida que trasciende lo deportivo, con un enfoque integral en el desarrollo de cantera, la creación de una identidad de marca, el fomento de acciones sociales y el fortalecimiento de la estructura del club. Sin embargo, a pesar de estos logros, Julián enfatiza que el apoyo económico de las instituciones sigue siendo limitado en comparación con otros equipos. Mientras competimos contra clubes que reciben subvenciones significativamente mayores, el esfuerzo para mantenerse en este nivel recae desproporcionadamente sobre el ámbito privado.

El crecimiento del patrocinio empresarial ha sido clave para el desarrollo del Caserío. En solo dos años, el presupuesto se ha duplicado, gracias a la confianza de empresas como ID ENERGY y otras 85 entidades que han creído en el proyecto. Este respaldo ha permitido al club mejorar su rendimiento deportivo y ampliar su impacto social. No obstante, Julián subraya que este modelo tiene límites y que el apoyo institucional es crucial para mantener el progreso. Para él, las instituciones deben adoptar una visión estratégica y reconocer el valor del club como una marca que promueve la ciudad en el ámbito deportivo y más allá. En este sentido, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ya ha abierto una línea de patrocinio con Turismo Castilla-La Mancha. Esperamos que esto sólo sea el principio de otras colaboraciones con esta administración y el resto.

La proyección mediática del club, con eventos como su participación en la Copa del Rey y retransmisiones de partidos, constituye una oportunidad para posicionar a Ciudad Real como un referente en el balonmano nacional. Esto, según Julián, no solo beneficia al club, sino que representa un impulso para la visibilidad y el marketing de la ciudad. Sin embargo, alcanzar este potencial requiere que las instituciones den un paso más allá de las subvenciones tradicionales, asumiendo un papel activo en el crecimiento del club y en el desarrollo de su impacto en la comunidad.

A pesar de las dificultades, la filosofía del Caserío se mantiene firme: crecer de manera sostenible, con una visión que prioriza el desarrollo de la cantera, el fortalecimiento de la base social y el impacto positivo en la sociedad. Julián recalca que el objetivo no es únicamente llegar a la élite (como ASOBAL), sino consolidar una estructura que permita soñar con ello sin comprometer los cimientos del club.

En conclusión, aunque el apoyo privado ha sido fundamental para el éxito del Caserío, hacemos un llamado a las instituciones para que valoren el potencial del club como embajador de Ciudad Real. Este respaldo institucional, combinado con el esfuerzo de su afición y colaboradores, será decisivo para que alcancemos nuevas metas y sigamos siendo protagonistas de nuestra historia.
¡Vamos Caserío!