Desde la concejalía de Medio Ambiente informan que han añadido un elemento novedoso para combatir la plaga de palomas: un águila de Harris que ya trabaja para ahuyentarlas en los lugares más conflictivos de Manzanares.

Las palomas que normalmente pasan los días en la plaza de la Constitución estaban inquietas en la mañana de este jueves. La razón, un águila de Harris que desde hoy se va a convertir en su peor enemigo. Y es que el Ayuntamiento comienza hoy una “experiencia piloto” para controlar la plaga de palomas utilizando este ave rapaz, conocida también como Parabuteo unicinctus. Dos veces por semana durante todo el verano sobrevolará algunos puntos conflictivos de la localidad como la plaza de la Constitución o el parque del científico ‘Julián Gómez-Cambronero’. “Estamos muy ilusionados con este método porque creemos que los resultados van a ser casi inmediatos”, explicó Isabel Díaz-Benito, concejala de Medio Ambiente.

En su primer día en Manzanares, el águila de Harris se ha mostrado algo contenida. No en vano, estaba acostumbrada a trabajar en el campo en zonas con plantas termosolares, por lo que necesitará “dos o tres días para habituarse a la ciudad”, detalla Roberto Mora, técnico de Adda Ops, empresa que trabaja con la concejalía de Medio Ambiente en el control de la población de palomas en Manzanares. El método que sigue es sencillo: “el águila intenta capturar las palomas sin llegar a hacerlo, sino que las ahuyenta. Las palomas aprenden que en ese lugar está su enemigo natural y no vuelve más”.

Colaboración ciudadana

Combatir la plaga de palomas “es un trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y la ciudadanía”, según detalló Díaz-Benito. De ahí que desde el Consistorio soliciten la colaboración de todas las personas que residen en el municipio para seguir reduciendo su población. “Es fundamental que nos avisen cuando vean algún solar abandonado o una casa semiderruida porque esas zonas son puntos calientes para la cría de palomas”.

Además del vuelo de halcones y águilas de Harris y del control de lugares críticos, otras medidas utilizadas para reducir la presión de la población de palomas en Manzanares son la colocación de jaulas en esos puntos calientes o campañas de información en las comunidades de vecinos que disponen de piscinas. “Desde que entró el actual Equipo de Gobierno, hemos conseguido reducir el número de quejas en un 90%”, subrayó.