La expresión “Poner mirando pa’ Cuenca” se utiliza frecuentemente para hacer una clara referencia a una posición sexual. Esta expresión se remonta, aunque no se sabe a ciencia cierta, al reinado de Juana la Loca y Felipe el Hermoso en la Castilla de finales del siglo XV. Al ser el Rey un gran mujeriego, algo que su consorte no podía soportar, ideó un plan para que la Reina no sospechara cuando se encontraba con sus amantes construyendo un mirador u observatorio astronómico, desde el que no sólo observar la Luna o estrellas, sino también intentar dirigir la vista hacia las principales ciudades de su reino. Así, cada vez que quería escabullirse con alguna mujer, subía al observatorio y le señalaba a sus guardias “subo con la dama al observatorio, que la voy a poner mirando para Cuenca”. Según esta teoría, los guardias del rey, que obviamente sabían a qué subía el monarca al observatorio, comenzaron a utilizar la frase por los burdeles de Castilla, por lo que la expresión tuvo una rápida difusión.
“Te voy a poner mirando pa’ Cuenca”