La Semana Santa vuelve a situarse como uno de los periodos de mayor movimiento turístico del año, con miles de visitantes atraídos por la riqueza patrimonial, la tradición religiosa y la oferta cultural y gastronómica de numerosos destinos. Más allá de su dimensión espiritual, estas fechas se han consolidado también como un importante motor económico para ciudades y municipios, que encuentran en esta celebración una oportunidad para reforzar su proyección turística y dinamizar sectores como la hostelería, el comercio y los servicios.
La Semana Santa se ha convertido en uno de los periodos más relevantes para el turismo en España, marcando cada año el inicio de la temporada alta en muchos destinos. Más allá de su significado religioso y cultural, esta celebración actúa como un potente dinamizador económico, capaz de movilizar millones de desplazamientos y generar un notable impacto en sectores clave.
Durante estas fechas, el país experimenta un incremento significativo de la actividad turística. Solo en términos de movilidad, se prevén millones de desplazamientos por carretera, con crecimientos anuales que rondan el 3,5 %, lo que refleja la importancia de este periodo dentro del calendario vacacional. A ello se suma un aumento generalizado del consumo turístico, con previsiones de crecimiento en las ventas superiores al 5 %, según estimaciones del sector.
Además del efecto directo en la economía, la Semana Santa impulsa el empleo temporal. Sectores como la hostelería, el transporte y la logística incrementan su demanda de trabajadores para atender el aumento de visitantes, consolidando esta festividad como un importante generador de empleo estacional.
En paralelo, también se observa una diversificación en las motivaciones del turista. Aunque el componente religioso sigue siendo fundamental, cada vez cobra más peso la búsqueda de experiencias complementarias, como el turismo cultural, gastronómico o incluso rural, que ha crecido en torno a un 15 % en los últimos años. Este cambio refleja una evolución hacia un visitante más diverso, que combina tradición y ocio.
En conjunto, la Semana Santa no solo representa una de las manifestaciones culturales más arraigadas de España, sino también un elemento estratégico para el turismo nacional. Su capacidad para atraer visitantes, generar riqueza y proyectar la imagen del país la convierte en una pieza clave dentro del modelo turístico español.

Pero la Semana Santa no impacta por igual en todo el territorio español. Existen comunidades autónomas y ciudades que concentran la mayor parte del flujo turístico y del impacto económico, convirtiéndose en auténticos polos de atracción durante estas fechas.
En primer lugar, Andalucía se sitúa claramente a la cabeza. Ciudades como Sevilla, Málaga o Granada son referentes internacionales y atraen a cientos de miles de visitantes cada año. Solo esta comunidad llegó a generar en torno a 478 millones de euros en ingresos turísticos durante la Semana Santa, con más de 800.000 visitantes y altos niveles de ocupación hotelera. Además, lidera también la creación de empleo estacional en estas fechas, concentrando cerca del 18% de los contratos en España.
Otra de las regiones con gran peso es Castilla y León, donde la Semana Santa tiene un fuerte componente patrimonial y cultural. Ciudades como Salamanca, Valladolid, León o Burgos concentran buena parte del turismo, generando alrededor de 90 millones de euros de impacto económico y con un crecimiento notable en el gasto de los visitantes.
También destacan destinos del arco mediterráneo, especialmente la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, donde celebraciones como las de Cartagena o Lorca combinan tradición religiosa con turismo de sol y ocio, ampliando así el perfil del visitante.
En este contexto, Castilla-La Mancha ocupa un lugar cada vez más relevante dentro del mapa turístico de Semana Santa. La comunidad ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años, tanto en número de visitantes como en impacto económico. Así lo traslada Miguel Ángel Díaz Brazales, delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo en Ciudad Real, quien subraya que este periodo vacacional representa ya una cita “clave en el calendario” para el turismo de la comunidad autónoma.

Según explica, la evolución de los últimos años confirma una tendencia de crecimiento sostenido, con cifras que avalan la fortaleza del destino. En ese sentido, señala que “cerca de 3,5 millones de personas eligen Castilla-La Mancha como visita o destino durante la Semana Santa”, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección. Ese flujo de visitantes se traduce, además, en un importante retorno económico, ya que la campaña genera “más de 180 millones de euros cada Semana Santa”, una cifra que, según apunta, podría volver a crecer en 2026 si se mantiene la dinámica al alza.
Ciudades como Toledo, Cuenca o Ciudad Real destacan por su riqueza patrimonial y por contar con celebraciones declaradas de interés turístico, lo que refuerza su capacidad de atracción. Además, el turismo rural tiene un peso especialmente significativo en la región.
Semana Santa en la provincia de Ciudad Real.- La provincia de Ciudad Real mantiene un papel destacado tanto por su capacidad de atracción como por la fortaleza de sus tradiciones. Díaz Brazales destaca que las previsiones de ocupación para la Semana Santa de 2026 se sitúan “por encima del 90%, con posibilidad de rozar el 100% en algunos destinos de la provincia, especialmente en turismo rural”. Aunque admite que la climatología sigue siendo un factor que puede condicionar el comportamiento de última hora, remarca que la estabilidad alcanzada por el destino permite trabajar ya con expectativas sólidas, con porcentajes que, en cualquier caso, superarían el 80% de ocupación hotelera en los días centrales.
La capital provincial mantiene igualmente una posición de referencia en estas fechas. Ciudad Real, cuya Semana Santa cuenta con la Declaración de Interés Turístico Nacional, continúa reforzando su capacidad de atracción. El delegado provincial recuerda que en 2025 la oficina de turismo de la capital registró un crecimiento de doce puntos porcentuales respecto al año anterior y apunta que todo hace pensar que este 2026 “volverá a rozar los 3.000 visitantes”, atraídos tanto por las procesiones como por el conjunto de recursos patrimoniales, culturales y gastronómicos de la ciudad.

La relevancia de la Semana Santa no se limita a unos pocos días festivos, sino que proyecta su influencia sobre el comportamiento turístico del conjunto del año. Díaz Brazales enmarca esta importancia dentro de una evolución muy favorable para la provincia y recuerda que Ciudad Real fue la segunda de toda España con mayor crecimiento de visitantes en turismo rural, además de situarse como la quinta con mejores datos en pernoctaciones durante el mes de abril, coincidiendo precisamente con la Semana Santa del año pasado.
Ese dinamismo tiene también reflejo en la economía y en el empleo. Aunque introduce prudencia al hablar del impacto de los costes derivados del contexto global sobre las empresas del sector, el delegado provincial sostiene que la tendencia general sigue siendo positiva. En materia laboral, pone el acento en el comportamiento de la afiliación a la Seguridad Social, que cerró el último mes de abril, coincidiendo con la Semana Santa, con “uno de los diez mejores resultados de la serie histórica”, al superar los 52.000 afiliados. A su juicio, todos estos indicadores confirman que la provincia encuentra en la Semana Santa una de sus fechas más determinantes para el turismo, apoyada en sus recursos patrimoniales, naturales y culturales, pero también en “el arraigo y singularidad de sus tradiciones”.
En esa capacidad de atracción, Ciudad Real capital actúa como uno de los grandes polos del territorio, aunque no como único foco. Díaz Brazales considera que la provincia ofrece una propuesta amplia y equilibrada, en la que varios municipios desempeñan un papel esencial. Cita, entre otros, Valdepeñas, Campo de Criptana, Villanueva de los Infantes, La Solana, Manzanares o Daimiel, todos ellos con celebraciones de gran valor patrimonial, tradiciones de siglos y un rico patrimonio religioso. A ello se suma la relevancia de las bandas de música cofrade y la identidad propia de muchas de estas celebraciones, que convierten a la Semana Santa provincial en una experiencia diversa y complementaria.
El atractivo turístico de estos municipios no se agota en el ámbito religioso. El delegado provincial pone también el foco en el potencial natural de la provincia, con espacios emblemáticos como Cabañeros, las Tablas de Daimiel, las Lagunas de Ruidera, el Valle de Alcudia o Sierra Madrona. En este punto, resalta especialmente el momento que atraviesan las Tablas de Daimiel, al asegurar que alcanzan “el total de su capacidad por primera vez en la última década”. Junto a ello, defiende el peso de la gastronomía como uno de los grandes argumentos del destino, tanto por la calidad de la restauración como por la fuerza de productos con denominación de origen, como el vino de Valdepeñas o el aceite de Campo de Montiel.
Semana Santa de Ciudad Real: 20 años como Fiesta de Interés Turístico Nacional.- La Semana Santa de Ciudad Real alcanza en 2026 un hito especialmente significativo al cumplirse veinte años de su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, una efeméride que refuerza su peso como uno de los grandes motores turísticos de la capital. Así lo traslada Cristina Galán, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Ciudad Real, quien destaca que esta celebración se ha consolidado como “un elemento clave tanto para la proyección exterior de la ciudad como para su desarrollo económico”.

En los últimos años, el interés turístico en torno a la Semana Santa ha mantenido una evolución ascendente y sostenida. Según expone la edil, los datos reflejan “una evolución claramente positiva”, con incrementos significativos en el número de visitantes. A su juicio, este crecimiento responde en gran medida a la consolidación de la Semana Santa como una propuesta “cultural y religiosa de calidad”, capaz de atraer a un público cada vez más amplio.
El perfil del visitante es mayoritariamente nacional, procedente especialmente de grandes núcleos urbanos como Madrid, Barcelona o la zona de Levante. Se trata de turistas que buscan escapadas de carácter cultural y espiritual, pero también experiencias complementarias. En este sentido, la combinación entre tradición religiosa, patrimonio artístico en las calles y oferta gastronómica se convierte en uno de los grandes atractivos de la ciudad.
Más allá del crecimiento en cifras, la concejal de Turismo pone el acento en la evolución cualitativa que ha experimentado esta celebración en las últimas dos décadas. El reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional, señala, ha supuesto “un impulso para la mejora continua”, tanto en el ámbito de la organización como en el de la promoción. En esa línea, destaca el trabajo coordinado de cofradías, instituciones y sector turístico para reforzar la calidad del evento y asegurar su proyección de futuro.
De cara al medio y largo plazo, el Ayuntamiento de Ciudad Real mantiene una hoja de ruta definida. Cristina Galán señala que el objetivo es “seguir creciendo, pero apostando por un turismo de calidad”. La intención, añade, no pasa únicamente por incrementar el volumen de visitantes, sino por atraer a un perfil que prolongue su estancia, consuma en la ciudad y contribuya de forma directa a su dinamización económica.
En definitiva, la estrategia turística municipal busca consolidar una Semana Santa que no solo atraiga visitantes, sino que genere un vínculo más profundo con la ciudad. En palabras de la concejal, se trata de impulsar “un turismo que no solo visite Ciudad Real, sino que la viva y la proyecte más allá de sus fronteras”.

Ruta de la Pasión Calatrava: Camino hacia la declaración de Interés Turístico Internacional.- Uno de los grandes ejes de proyección de la provincia es, sin duda, la Ruta de la Pasión Calatrava. Para Díaz Brazales, 2026 marca un punto especialmente significativo, después de que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha haya emitido informe favorable para su declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional. A su juicio, este paso supone “posicionar una tradición arraigada y con un impacto social de gran importancia” y, al mismo tiempo, proyectar a toda la región en el ámbito de las celebraciones con repercusión internacional.
La ruta, además, confirma su poder de convocatoria con datos concretos. El delegado provincial cifra en torno a 11.000 los turistas que el pasado año se acercaron a conocer la Semana Santa del Campo de Calatrava, y destaca un elemento especialmente significativo: el 15% de esos visitantes procedían del extranjero. “Esto responde a un interés cualificado como fiesta única y de gran relevancia”, sostiene, al tiempo que vincula ese resultado a las estrategias de promoción turística desarrolladas en la última década.
Promoción y estrategia turística.- En cuanto al perfil del visitante, Díaz Brazales señala que la región presenta un equilibrio casi simétrico entre excursionistas y turistas que pernoctan, con una ligera ventaja del primer grupo. Habla de 1,7 y 1,75 millones de personas en términos regionales, lo que refleja una combinación entre quienes se desplazan para pasar el día y quienes convierten la Semana Santa en una estancia más prolongada. De cara al futuro, el objetivo pasa por seguir atrayendo a un visitante interesado en un destino “sostenible, diverso y de calidad”, capaz de generar riqueza con el menor impacto posible sobre el entorno y de fortalecer el tejido empresarial local.
Los sectores que más directamente se benefician de este tirón son, principalmente, la hostelería, la restauración y el alojamiento, aunque también cobran importancia las actividades vinculadas a la información turística y al ocio activo. Todo ello forma parte de una estrategia institucional más amplia en la que la Junta de Comunidades, junto con otras administraciones, busca consolidar el crecimiento del sector.

En esa línea, Díaz Brazales subraya la colaboración mantenida con la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava para impulsar la proyección de la Ruta de la Pasión Calatrava, así como la coordinación entre Junta, Diputación y ayuntamientos a través de distintas herramientas de planificación e inversión. Entre ellas, destaca los planes de sostenibilidad turística en destino y la canalización de fondos europeos, que han permitido reforzar infraestructuras y recursos turísticos en la provincia. Según precisa, el Gobierno regional ha puesto a disposición de la provincia “cerca de 20 millones de euros” para el impulso del turismo en Ciudad Real y sus municipios.
Con la vista puesta en los próximos años, el delegado provincial resume la estrategia en dos grandes ideas: calidad y sostenibilidad. “La apuesta por la calidad como medio de estabilidad y promoción de nuestro turismo en un modelo de colaboración público-privada” es, según afirma, uno de los pilares del trabajo institucional. El otro pasa por consolidar una imagen de provincia con una oferta “agrupada, clara, sostenible” y cada vez mejor posicionada en el mercado turístico.
En definitiva, la lectura que hace Miguel Ángel Díaz Brazales es clara: la Semana Santa se ha convertido en una de las grandes palancas del turismo en Ciudad Real y en Castilla-La Mancha. No solo por el volumen de visitantes o por el impacto económico que genera, sino por su capacidad para reunir patrimonio, tradición, naturaleza, gastronomía y empleo en una misma propuesta. Una suma de factores que, en palabras del propio delegado, permite seguir hablando de “cifras positivas y un crecimiento sostenible”.
Cristina Galán, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Ciudad Real
“Nuestro objetivo es poner en valor la Semana Santa, no solo como motor turístico, sino también por su significado religioso”

Pregunta.- En primer lugar, ¿qué supone la Semana Santa para el posicionamiento turístico de Ciudad Real dentro de Castilla-La Mancha y a nivel nacional?
Respuesta.- Es un gran activo de marca de ciudad, porque es la única fiesta que tenemos actualmente declarada de Interés Turístico Nacional. Eso nos da un sello de calidad y de visibilidad que nos coloca en el mapa de la Semana Santa española. Supone muchísimo para el turismo en la ciudad.
P.- ¿Cómo ha evolucionado el interés turístico por la Semana Santa en los últimos años?
R.- La evolución es claramente al alza. Los datos de la oficina de turismo muestran un crecimiento constante año tras año. En 2025 subimos un 12% respecto a 2024, y en 2024 ya habíamos crecido un 33% respecto a 2023. Esperamos que en 2026 sigamos creciendo.
P.- ¿Cuál es el perfil del visitante que suele acudir?
R.- Principalmente es un visitante nacional. También recibimos turistas internacionales, sobre todo de Portugal y Francia, pero en Semana Santa predominan los visitantes de Madrid, Barcelona y la zona de Levante. Es un perfil que busca escapadas culturales y religiosas, y que quiere vivir una experiencia diferente.
P.- ¿Qué tipo de experiencia buscan esos visitantes?
R.- Buscan una combinación de religiosidad, patrimonio artístico en la calle y otras experiencias como la gastronomía. Muchos vienen de conocer la Semana Santa andaluza y quieren descubrir una propuesta distinta como la nuestra.
P.- ¿Qué impacto económico tiene la Semana Santa en la ciudad?
R.- No tenemos cifras exactas a nivel municipal, pero sí datos regionales. En 2024 el gasto en Castilla-La Mancha rondó los 200 millones de euros. Ciudad Real, como parte de la región, se beneficia de ese impacto, que repercute directamente en alojamiento, restauración, comercio y servicios turísticos.
P.- ¿Y en cuanto a la ocupación hotelera?
R.- En 2025 la ocupación media rondó el 80%, alcanzando el 90% en los días centrales e incluso el 100% en el primer fin de semana. Para 2026 prevemos cifras aún mejores.
P.- ¿Qué sectores son los más beneficiados?
R.- Principalmente la hostelería, pero también el comercio, pastelerías, confiterías, guías turísticos y todos los servicios vinculados al patrimonio y la cultura. Es muy importante que todo el tejido económico se beneficie.
P.- Este año se cumplen 20 años de la declaración de Interés Turístico Nacional. ¿Ha sido clave este reconocimiento?
R.- Sin duda. Ha sido un revulsivo para toda la ciudad: cofradías, ayuntamiento y sector turístico. No es solo una etiqueta, es una palanca que impulsa la mejora continua, la profesionalización y la promoción. Nos obliga a mantener el nivel y seguir creciendo.
P.- ¿Se ha preparado algo especial por este aniversario?
R.- Sí. Presentamos la campaña en Fitur con un vídeo promocional y la ciudad se va a engalanar más que nunca. En la Plaza Mayor instalaremos un gran cartel de Semana Santa para reforzar su visibilidad.
P.- ¿Qué acciones de promoción se realizan durante el año?
R.- Apostamos mucho por la promoción exterior a través de workshops. Soy una convencida de que no hay nada mejor que salir fuera a promocionar lo que tenemos en la ciudad. También utilizamos intensamente las redes sociales. Además, este año incorporamos una gran novedad: por primera vez la Semana Santa contará con seguimiento por GPS en Google Maps, lo que permitirá ver en tiempo real el recorrido de las procesiones.
P.- ¿Qué otras novedades habrá?
R.- Repetimos iniciativas que funcionaron muy bien, como la guía “Encuentro de Pasiones”, visitas guiadas familiares ampliadas y la guía infantil para colorear los pasos, que incluye un cuestionario. Los niños que lo completen recibirán un nazareno artesano.
P.- ¿Qué hace única la Semana Santa de Ciudad Real frente a otras?
R.- Combina la tradición castellana con toques andaluces, pero sin perder su esencia profundamente religiosa. Además, este año se disfrutará en un centro más peatonal, lo que mejorará la experiencia.
P.- ¿Qué recomendarías a alguien que la visita por primera vez?
R.- Que no solo vea procesiones, sino que viva una experiencia completa: recorrer el centro con calma, visitar templos y museos y disfrutar de la gastronomía. También recomiendo consultar la guía y acudir a la oficina de turismo para informarse.
P.- ¿Cuáles son los objetivos de la concejalía de Turismo a futuro?
R.- Seguir aumentando el número de turistas y apostar por un turismo de calidad. Queremos visitantes que se queden, consuman, disfruten la ciudad y la promocionen. El turismo genera riqueza, empleo y posicionamiento para Ciudad Real.
P.- Para terminar, ¿algún mensaje final?
R.- Nuestro objetivo es poner en valor la Semana Santa, no solo como motor turístico, sino también por su significado religioso. Queremos que las nuevas generaciones conozcan este patrimonio, porque serán los futuros embajadores de nuestra ciudad.
La Ruta de la Pasión Calatrava: tradición y sentimiento compartido

La Ruta de la Pasión Calatrava vuelve a emocionar con una Semana Santa única en el Campo de Calatrava.
Durante cinco días, de Miércoles Santo a Domingo de Resurrección, los municipios de Almagro, Miguelturra, Bolaños de Calatrava, Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Moral de Calatrava, Pozuelo de Calatrava, Torralba de Calatrava, Valenzuela de Calatrava y Aldea del Rey se convierten en escenario de un espectáculo donde tradición, religiosidad y cultura popular se funden en una experiencia única.
La Ruta de la Pasión Calatrava, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2016, ofrece un itinerario organizado que permite al visitante sumergirse en las principales celebraciones procesionales y escenográficas de la comarca. A través de más de 50 cofradías y 20 bandas de música, se representan los momentos clave de la Pasión de Cristo, en orden cronológico desde el Prendimiento hasta la Resurrección, en un ambiente cargado de emoción, fervor y simbolismo.
Uno de los elementos más característicos de esta celebración son los Armaos, hermandades con estructura militar de origen barroco que desempeñan un papel central en la escenografía. Su presencia, acompañando procesiones y escenificando episodios fundamentales, constituye uno de los mayores atractivos de esta ruta.
La Ruta de la Pasión Calatrava no solo destaca por su dimensión religiosa, sino también por su valor cultural, patrimonial y turístico. Cada año, miles de visitantes llegan a la comarca para vivir de cerca una tradición que se remonta al siglo XVII y que forma parte esencial de la identidad del territorio.
Además, la celebración se complementa con una rica oferta gastronómica típica de estas fechas, así como con el importante patrimonio histórico-artístico de los municipios participantes, consolidándose como un producto turístico sostenible y de gran impacto en el desarrollo local.
La Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava continúa trabajando para impulsar la proyección internacional de esta celebración, con el objetivo de obtener su reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Internacional.
La Ruta de la Pasión Calatrava invita, un año más, a residentes y visitantes a descubrir y sentir una de las expresiones más intensas y auténticas de la Semana Santa española. La Ruta de la Pasión Calatrava. Un claro ejemplo de religiosidad, y que forma parte de nuestra cultura y de nuestro patrimonio, e indudablemente despierta un interés turístico único, en los municipios que forman el Campo de Calatrava.
El 8 de marzo de 2007, la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, a través de la Dirección General de Turismo y Artesanía, otorgó a la Semana Santa del Campo de Calatrava el título de Fiesta de Interés Turístico Regional. Fue la primera vez que se concedió una Declaración de forma conjunta a 10 municipios calatravos los cuales contribuyen a dotar de autenticidad y relevancia dicha celebración. El 19 de septiembre de 2016, se publicó en el BOE la declaración de esta celebración como Fiesta de Interés Turístico Nacional. La asociación envió hace unos meses, el expediente a la Junta de Comunidades para solicitar que la Ruta de la Pasión Calatrava fuera declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. El Gobierno de Castilla-La Mancha ya ha emitido el informe favorable. El siguiente paso ha sido su presentación en el Ministerio competente que tiene seis meses para contestar.
Texto: Juan Diego García-Abadillo.
Fotos: Ayer&hoy