Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros

Aún no tienes tu casa asegurada? Aunque no sea obligatorio, contar con un seguro de Hogar que proteja a tu vivienda ante posibles imprevistos que puedan ocurrir es muy recomendable. Especialmente, si tienes en cuenta que estos seguros han ido evolucionando para adaptarse a las necesidades y demandas de los clientes, incorporando nuevas garantías y servicios que no sólo se limitan a cubrir siniestros que se producen dentro de la vivienda, sino también otros que ocurren fuera de ella. Estas son algunas de las situaciones que suelen cubrir estos tipos de pólizas fuera del domicilio:

La Responsabilidad Civil.- Es una de las coberturas más importantes, ya que en muchos casos además de los percances que se produzcan dentro de la vivienda, también puede encargarse de cubrir los daños o perjuicios que algún miembro de la unidad familiar haya podido ocasionar involuntariamente a un tercero fuera de casa. Por ejemplo, si el hijo del tomador con la pelota en la calle rompe accidentalmente la ventana de una vivienda o si una maceta que está en tu balcón se cae y golpea a un vecino.

Responsabilidad Civil Mascotas.- Los dueños son los responsables civiles de sus mascotas por lo que deben hacerse cargo de los daños que estos ocasionen a otras personas, animales o cosas, lo que en algunos casos puede suponer un importante desembolso de dinero para ellos. En cambio, si su póliza cuenta con esta cobertura y tienen a su mascota declarada en ella, el seguro puede hacerse cargo (hasta la cantidad máxima estipulada en la póliza) de los perjuicios que ésta pueda ocasionar a un tercero.

Robo fuera de la vivienda.- Esta contingencia es una de las más interesantes que suelen incluir muchos seguros multirriesgos de Hogar. En este sentido, hay que tener claro la diferencia que existe entre robo y hurto, pues la gran mayoría de pólizas sólo cubren lo primero, según la cantidad estipulada previamente en el contrato. La diferencia más sustancial entre estos dos conceptos es que en el robo se utiliza la violencia, se ejerce la fuerza o se intimida a las personas para obtener ese bien, mientras que en el hurto no. Así, por ejemplo, si por un descuido te quitan el bolso en un bar, mientras estás hablando con alguien, se trataría de hurto y no robo. Esta cobertura también puede incluir la reposición gratuita de los documentos que le hayan robado al asegurado (DNI, pasaporte, permiso de conducir, etc.), no teniendo que pagar por una nueva expedición de estos.

Uso fraudulento de tarjetas.- Esperamos que no te tengas que encontrar nunca con esta situación tan desagradable, pero si alguna vez te ocurre, hay seguros de Hogar que cubren este percance, encargándose de abonar la cantidad de dinero sustraída (según los límites y las condiciones establecidas en el contrato).

Así que, si cuentas con un seguro de Hogar y te ocurre una de estas situaciones, revisa muy bien sus coberturas, ya que es posible que gracias a alguna de ellas te puedas ahorrar un disgusto. Y si todavía no tienes tu casa asegurada, no dudes en contactar con nuestros mediadores para conocer todas las coberturas y servicios que te ofrecemos con nuestra gama de productos de Hogar, ya que podrás elegir el seguro que mejor se adapte a tus necesidades y a las características de tu vivienda.