Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros

Si hay algo que nos indica que ya se aproxima la Navidad son las luces navideñas. Cada vez más ciudades y pueblos de España adelantan la fecha de la decoración de sus calles para que la gente pueda contagiarse antes del espíritu navideño. Por eso, no es de extrañar que, desde principios de noviembre, ya podamos encontrar el alumbrado instalado en muchos lugares.

Gracias a los últimos avances tecnológicos, cada año la iluminación es más innovadora y espectacular. Esto ha provocado que en muchos sitios el tradicional encendido navideño se haya convertido en un verdadero espectáculo lumínico, lo que hace que mucha gente quiera ir a verlo. Como sucede con cualquier otro evento en el que se concentran muchas personas, es importante que se tengan en cuenta una serie de medidas de seguridad para evitar cualquier incidente. Y es que nunca se sabe lo que puede pasar.

Si por el mal tiempo o un mal agarre, parte del alumbrado cae a la vía pública, ¿quién debe responder por los daños que se ocasionen?

Las empresas que se encargan del montaje del alumbrado público son responsables de los percances que se puedan producir a causa de la instalación de las luces o por un fallo de éstas. Por tanto, deben contar con un seguro de Responsabilidad Civil que cubra estos tipos de accidentes, pues, de lo contrario, ante un siniestro de este tipo deberán responder económicamente por los daños que esto provoque a un tercero con el capital de la empresa o con su propio patrimonio (si se trata de un autónomo).

Lo mismo ocurre con otros elementos que se instalan en la vía pública con motivo de la celebración de alguna fiesta o evento. Las empresas organizadoras deben disponer de un seguro con el que puedan hacer frente a los posibles riesgos y daños a terceros que puedan producirse antes (montaje), durante la celebración y después (desmontaje) del evento. A la hora de contratar un seguro de Responsabilidad Civil para un evento conviene que la empresa organizadora realice una valoración de los posibles riesgos que puedan producirse durante el transcurso de éste para determinar el importe del capital que debe asegurar y elegir las mejores coberturas.