Lo que comenzó como un pequeño proyecto artesanal en Manzanares, se ha transformado con el tiempo en un negocio multiservicio que combina mercería, productos personalizados, artículos infantiles, cosmética y perfumería. Siempre activa e innovadora, Mariluz ha sabido adaptarse a las tendencias y a las demandas de sus clientes sin perder su esencia cercana, creativa y emprendedora.

Entrevista con Mariluz Padilla Mateos-Aparicio, gerente

P.- Mariluz, ¿puedes contarnos cómo y cuándo comenzó vuestra actividad en Pinuka?
R.-
La empresa la formamos mi madre Brígida y yo. Siempre hemos sido muy artesanas y nos encantaba crear cosas. Empezamos en el año 2011, en el patio de casa, haciendo bolitas para collares, pulseras, pendientes… Poco a poco fuimos ampliando, abrimos una pequeña tienda de complementos -casi todo hecho por nosotras- y con el tiempo fuimos incorporando más productos. Al principio incluso añadimos ropa y bolsos. A medida que crecíamos, cambiamos de local y fuimos sumando cosas nuevas: materiales para manualidades, productos personalizados de bebé… hasta transformarnos también en mercería.


P.- ¿Cómo ha sido esa evolución y en qué os habéis especializado actualmente?
R.-
Ha sido un proceso constante de adaptación. A los seis años nos mudamos a un local más grande porque el anterior se nos quedó pequeño. Allí incorporamos maquinaria de coser, remalladora, bordadora… y empezamos a centrarnos mucho en productos infantiles: artículos para bebés, mochilas, babis de colegio… También abrimos nuestra página web y fuimos adaptándonos a lo que el público iba pidiendo. Lo curioso es que de lo que empezamos, los complementos, ahora ya prácticamente no hacemos nada. Hemos cambiado totalmente según la demanda.


P.- ¿Dónde os encontráis actualmente?
R.-
Estamos en la calle Virgen de la Paz nº 2, en Manzanares. Aquí ya tenemos un espacio mucho más amplio y variado.


P.- ¿Qué tipo de productos y servicios ofrecéis hoy en día?
R.-
Además de la mercería, que ahora funciona algo menos, tratamos mucho el mundo del bebé. También hemos incorporado corsetería con ropa interior tanto de hombre como mujer, calcetines, pijamas y, como última novedad, perfumería árabe, que está muy de moda, y cosmética. Hacemos lotes personalizados para regalo: la gente elige los productos y nosotras preparamos las cestas, decoradas y con etiquetas con el nombre de la persona. También personalizamos artículos infantiles, mochilas, babis, tazas, camisetas, cojines, pulseras… prácticamente cualquier cosa que se pueda personalizar.


P.- ¿Qué es lo que más os demandan actualmente los clientes?
R.-
Sin duda, la personalización. Es lo que más nos diferencia y lo que más encargos tenemos. La venta de ropa interior y la perfumería también nos está funcionando muy bien. La mercería como tal ya no da para vivir, así que se ha convertido en un apoyo más, pero el grueso de nuestro trabajo es personalizar todo tipo de artículos, además de seguir apostando por introducir cosas nuevas en nuestro negocio.


P.- ¿Qué tipo de clientela suele acudir a Pinuka?
R.-
Tenemos todo tipo de público: desde jóvenes que vienen buscando algún producto de cosmética o perfumería para regalar, o padres y madres que vienen buscando, por ejemplo, los babis de sus hijos para el cole, hasta gente de mediana o mayor edad buscando ropa interior, artículos personalizados, etc. Y últimamente, con la perfumería árabe, ha crecido mucho el público masculino. Muchos chicos vienen buscando su perfume porque están muy de moda. Además, estoy muy activa en redes sociales (Instagram, Facebook, TikTok) y gracias a eso llega gente nueva que nos descubre por ahí.


P.- ¿Vienen principalmente de Manzanares o también de otras localidades?
R.-
Mayoritariamente de Manzanares, pero tengo muchísima clientela fiel de Membrilla, incluso hubo épocas que venía más gente de allí que de aquí. También vienen de Llanos, La Solana, Villarta… tenemos bastante clientela de pueblos de alrededor.


P.- ¿Qué novedades habéis incorporado recientemente?
R.-
Lo último ha sido introducir la corsetería, que al principio me costó porque es un mundo complicado por la variedad de tallas y cuerpos, pero está funcionando muy bien. Y también la perfumería árabe, que está teniendo muchísimo éxito.


P.- ¿Qué suele ser lo más demandado en fechas especiales como por ejemplo Navidad que llegará dentro de un par de meses?
R.-
Sobre todo productos para regalo: pijamas, complementos, perfumería y cosmética. Las cestas personalizadas triunfan mucho, porque además de elegir los productos, les pongo etiquetas con el nombre de la persona y las preparo de forma especial.


P.- ¿Tienes en mente incorporar algo nuevo próximamente o vas improvisando sobre la marcha?
R.-
Me gusta mucho innovar, traer cosas nuevas… es decir, no estar siempre con lo mismo, me gusta ir cambiando. Tengo muchas máquinas en el taller (bordadora, grabadora, planchas industriales, varias máquinas de coser…) y siempre estoy buscando ideas por internet. Ahora mismo aún no tengo nada en mente, pero seguro que dentro de poco algo nuevo se me ocurrirá.


P.- Después de todos estos años, ¿qué objetivos os marcáis en vuestro día a día?
R.-
Nuestro objetivo es seguir creciendo y mejorando, sacando cosas nuevas constantemente para que no se vuelva rutinario. Mi madre y yo formamos un gran equipo: una anima a la otra y siempre estamos buscando nuevas ideas. Queremos seguir adelante, ofrecer un buen servicio y que la gente siga hablando bien de nosotras, porque el boca a boca es fundamental. Llevamos ya 14 años y eso es un logro enorme viendo cuánta gente se ha quedado por el camino.


Texto y foto: Ayer&hoy