45 años de alegría, diversión y gozo, pero también de enorme trabajo para potenciar la identidad festivo-cultural de Ciudad Real

La peña El Dinosaurio es la más antigua en activo de Ciudad Real. Fue fundada en 1981, cuando un grupo de amigos y entusiastas de las tradiciones y raíces manchegas, auspiciados por Rafael Romero Cárdenas, concejal de Cultura y/o Festejos hasta en cinco legislaturas (1979-1983, 1983-1987, 1987-1991, 1999-2003 y 2003-2007), gran embajador de nuestra tierra, folclorista y excelente persona, recuperó y mejoró algunas de las fiestas más populares y señeras de la capital ciudadrealeña, como la romería de Alarcos, la Pandorga o el Carnaval. “Rafa fue el verdadero artífice y el que nos alentaba a trabajar; nosotros éramos sus manos y sus pies, poniendo en marcha sus grandes ideas como edil de Festejos y animando a otras personas a involucrarse en este gran proyecto festivo-cultural de la ciudad; fueron unos años maravillosos”, nos cuenta Julián Gutiérrez, presidente fundador de la peña y promotor de las tradiciones también como presidente de la Federación de Peñas y en la Hermandad de Pandorgos, creada en 1988.


En los primeros años, la peña El Dinosaurio fue ganando miembros paulatinamente (ha llegado a registrar más de 500), si bien en la memoria colectiva de muchos está aquel grupúsculo inicial formado por Pepi Cerro, mujer de Julián; Paco, Luis, Pepe, Mari Paz y Víctor Gutiérrez, hermanos del presidente; Manoli García, Ángel Patiño, María Jesús Muñoz…

De izquierda a derecha, primer desfile; una romería de Alarcos y Julián y Pepi como pandorgo y con el traje de manchega.


Cabe recordar que el Carnaval estuvo prohibido durante la dictadura franquista y la capital no lo retomó hasta comienzos de los años 80. La primera fiesta carnavalera de Ciudad Real que nuestros protagonistas recuerdan tuvo lugar en el conocido como Palacio Azul, una carpa instalada tras el restaurante El Molino, en la carretera de Carrión. En esa época, rememora Pepi Cerro, no había aún peñas consolidadas como tal, fue a raíz de aquello cuando empezaron a nacer algunas, como Garden, Góndola, Musa o El Dinosaurio, de las que ya sólo subsiste ésta última.


Pepi, junto a Manoli, virtuosas de la aguja, han sido las principales diseñadoras de vestuario y disfraces de El Dinosaurio. Durante varias décadas, ellas han diseñado y hecho los patrones, cosiendo cerca de 3 o 4.000 trajes en total. Ambas han confeccionado verdaderas obras de arte, trajes merecedores de estar en un museo, y algunos de pura fantasía que rayan la locura por lo laborioso, como aquel pulpo para ‘La Sirenita’, bajo cuyos tentáculos se ocultaba Consuelo Ortega Ruiz, actual presidenta de la peña.


La parte masculina de la peña se ocupaba de las carrozas, realizadas primero en un solar a la intemperie, en la antigua cooperativa farmacéutica o en naves propias o alquiladas. La quedada siempre iba acompañada de almuerzo o comida.


En cuanto a las coreografías, al principio realizaban bailes sencillos y de corta duración, hasta que comprobaron que era necesario mejorar. En 1982, año del Mundial, desfilaron como mexicanos y pidieron a una joven maestra recién llegada de Barcelona, María José Melero, que les diera unas clases, “no estábamos acostumbradas a hacer deporte y acabamos con el cuerpo reventado, con agujetas y los pies abiertos, andábamos como patos…”, ríe Pepi.

Izq.: Consuelo, Julián y Pepi, hoy en día, junto a la maqueta de la primera carroza de El Dinosaurio. Centro: Reina de Dinosaurio, Lourdes Ortega, en 2018, con ‘El Despertar de Malovi’. Dcha.: Primer premio local de El Dinosaurio mediados los 80; detrás, la carpa de carnaval.

Además del Carnaval, se sienten orgullosos del trabajo hecho en el engrandecimiento de la romería de Alarcos. Pepi Cerro subraya: “hemos pasado unos Alarcos fantásticos”. Y lo narra así: “al principio no había casetas, hacíamos una especie de chozo tras la ermita, donde permanecíamos desde la subida de la Virgen hasta el día después, con todos los niños; la noche se pasaba entre risas y chascarrillos, cantando y bailando gracias a Luis Martínez Solís y María José Melero, que entonces eran de la peña; disfrazándonos e incluso echando las cartas como la Bruja Lola”. Comida tampoco faltaba: paellas de 15 kilos de arroz, migas, gachas, rosquillos, limonás, chocolate con churros “y en el rosario de la aurora dábamos el anisillo a las beatas para que no se durmieran”, sonríe Pepi. Años más tarde, instalaron una caseta prefabricada, renombrada como ‘el hotel’.


Consuelo Ortega, presidenta de Dinosaurio desde 2007, llegó a la peña en 1999, “nos acogieron, a mi hija Lourdes y a mí con muchísimo cariño, yo ayudaba en las manualidades del Carnaval los fines de semana”. La peña cuenta actualmente con unos 80 miembros. muchos de ellos jóvenes y con muchas ganas de colaborar y arrimar el hombro.

Miembros de la peña, a la izquierda junto con el entonces alcalde, Lorenzo Selas, disfrazados de toreros y flamencas.

Centenares son las anécdotas y vivencias de Consuelo dentro de El Dinosaurio. Si tiene que recordar alguna, elige el año en que se disfrazaron mitad de chinos, mitad de flamencos, “para la música solicitamos a Ángel Garó la letra ¡¡en chino!! de sus sevillanas de Chiquito Nacatone, y nos la envió”. Desde 2010, Consuelo nombra cada año a una reina de carnaval de la peña para la carroza del Domingo de Piñata, al haber desaparecido la costumbre de una Reina oficial. La primera fue Amelia Pilar Peña en 2010, y en 2026, la reina será su nieta Lourdes Muñoz Ortega, que vive el carnaval desde antes de nacer.


En el balance de lo vivido, Julián ruega a las nuevas generaciones que mantengan vivo el espíritu de las peñas, que continúen en el tiempo, porque eso significará la continuidad de lo más nuestro, “antes teníamos sed de querer disfrutar y ahora, sobre todo después de la pandemia, ha habido un enfriamiento”; Pepi, por su parte, explica que aquello fue otra época, “veníamos de estar cohibidos, no podías salir con tu novio más allá de las cinco de la tarde y la peña supuso un boom de libertad”. Por último, Consuelo echa en falta más colaboración por parte del Ayuntamiento de Ciudad Real, “desde hace unos años desfilamos em Toledo, Argamasilla de Alba, Fuente el Fresno, Los Cortijos o Pozuelo, donde somos muy bien recibidos; nos pagan por ir, tengamos o no premio”, concluye.


A todos los que han sido y son miembros de la peña, muchas felicidades por el 45 aniversario; y larga vida a El Dinosaurio.


Texto: Oliva Carretero Fotos: Ayer&hoy, cedidas por la peña