Sagrario Pérez de Agreda Galiano / Farmacéutica Adjunta del Centro de Información del Medicamento. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real

La fotosensibilidad es una respuesta excesiva y anormal de la piel frente a la exposición a las radiaciones solares. Existen diversos factores que pueden desencadenar la fotosensibilidad: causas genéticas, algunas enfermedades, ciertos medicamentos y algunos ingredientes presentes de forma habitual en los productos cosméticos.

Entre los grupos de medicamentos que más a menudo originan estas reacciones se encuentran algunos muy utilizados, destacando los antiinflamatorios no esteroideos (AINE): como el ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno, ketoprofeno etc., utilizados para el dolor y la inflamación, anticonceptivos, antihistamínicos y fármacos para tratar el acné entre otros.

Las reacciones que producen los medicamentos fotosensibilizantes pueden ser de dos tipos: fototoxicidad y fotoalergia.

En las primeras aparecen unes lesiones similares a una quemadura de sol, pero más exageradas. Aparecen poco después de la exposición y la toma del medicamento. Suelen estar asociadas a fármacos administrados por vía oral y son las más comunes.

Por su parte, las reacciones de fotoalergia requieren una exposición previa al fármaco y las manifestaciones aparecen más tarde. Son poco frecuentes y están más relacionadas con medicamentos de uso tópico. Las reacciones que producen son unos eczemas agudos que causan un picor muy intenso y que pueden sobrepasar los límites de la zona expuesta al sol.

Las medidas generales de protección son:
– Utilizar filtros solares del máximo factor protector posible o uno específicamente indicado para prevenir las reacciones de fotosensibilidad repitiendo la aplicación cada dos horas.
– Utilizar prendas de vestir preferentemente oscuras que eviten que los rayos solares entren en contacto directo con la piel.
– Evitar la exposición solar prolongada, principalmente en las horas centrales del día, así como las fuentes artificiales de rayos ultravioleta.
– Si el medicamento se toma una vez al día, y si es posible, es mejor hacerlo por la noche, para que la concentración del principio activo fotosensibilizante sea menor en el momento de la exposición a la luz solar.

Si duda si su medicación puede desencadenar fotosensibilidad, consulte con el farmacéutico.