Ubicada en la calle Juan Alcaide, 38, en Valdepeñas, frente a la oficina de la Diputación Provincial y muy cerca del centro neurálgico de la ciudad, la Librería Papelería Juan Alcaide es uno de esos comercios que forman parte de la memoria colectiva local. Fundada en 1977 por una cooperativa de vecinos, nació para cubrir la ausencia de librerías en la localidad y, casi cinco décadas después, continúa siendo un punto de referencia cultural. Desde el 24 de diciembre de 2024, Miriam Alises está al frente del negocio, con el objetivo de mantener su esencia y adaptarlo a los nuevos tiempos.

Entrevista con Miriam, gerente

Pregunta.– La librería cuenta con una larga trayectoria en Valdepeñas. ¿Cuál es su origen y qué significado tiene su nombre?
Respuesta.–
La librería fue fundada en 1977 por una cooperativa de varias personas que decidieron emprender porque en aquel momento Valdepeñas no tenía ninguna librería. Desde entonces ha permanecido en el mismo local, en la calle Juan Alcaide, número 38, lo que refuerza ese carácter histórico y de continuidad. El nombre rinde homenaje al poeta valdepeñero Juan Alcaide, muy vinculado a esta tierra y a Castilla-La Mancha. Hay una cita suya que me gusta especialmente: “Lo que de raíz se aprende nunca se olvida”, porque resume muy bien la importancia de la educación, la cultura y las raíces, valores que encajan perfectamente con el espíritu de la librería.


P.– ¿Cuándo asumiste la dirección y qué te llevó a dar ese paso?
R.–
Tomé las riendas el 24 de diciembre de 2024. Fue una decisión meditada. Siempre he estado muy vinculada al mundo artístico y a la lectura; desde pequeña he utilizado mucho material creativo y he leído bastante. Sentí que era el momento de apostar por un proyecto propio, aunque al principio impusiera respeto.


Pensé que si no lo intentaba nunca sabría si habría salido bien. Así que decidí lanzarme y asumir el reto de continuar con la historia de un negocio tan emblemático en la ciudad.


P.– ¿Qué productos y servicios pueden encontrar los clientes actualmente?
R.–
Contamos con una amplia variedad de papelería y material de oficina, artículos para manualidades y material artístico. Trabajamos también libros de literatura general y tenemos presencia de autores locales y de la zona. Además, estoy impulsando el libro de segunda mano, que prefiero llamar “libros de segunda lectura”, porque creo que es una forma bonita de darles una nueva vida.


En cuanto a servicios, ofrecemos fotocopias en blanco y negro y en color, impresión hasta tamaño A3 -incluyendo fotografías y cartulinas-, escaneado, encuadernaciones y plastificaciones. También realizamos diseño e impresión de cartelería y trabajos personalizados por encargo. Asimismo, estamos incorporando mobiliario de oficina (sillas, escritorios, cajoneras…). Contamos con algunas referencias en tienda y también sobre catálogo. Disponemos además de punto de paquetería, lo que amplía el servicio al barrio y facilita gestiones cotidianas a nuestros clientes.


P.– También gestionáis servicios de telefonía. ¿En qué consisten?
R.–
Sí, trabajamos con Digi. Desde la tienda se pueden contratar tarifas móviles, tanto de prepago como de contrato, y también fibra. El cliente puede venir directamente y realizar aquí la gestión. Es un servicio complementario que aporta comodidad y que actualmente cuenta con tarifas muy competitivas.


P.– ¿Trabajáis especialmente la campaña escolar?
R.–
Sí, la campaña de vuelta al cole es una parte importante del año. Gestionamos libros de texto y material escolar, además de mantener durante todo el curso la oferta en papelería y material educativo. Intentamos adaptarnos a las necesidades de cada familia y facilitar todo lo posible ese proceso.


También, si un cliente necesita algo específico que no tengamos en tienda, intentamos conseguirlo. Esa disponibilidad es parte de nuestro compromiso.


P.– ¿Contáis con venta online?
R.–
De momento no está activa, pero estamos desarrollando la página web con la intención de poner en marcha la venta online en el futuro próximo. Creo que es importante adaptarse a las nuevas formas de consumo, aunque siempre manteniendo la esencia del trato cercano.


P.– ¿Qué papel desempeña una librería local en la vida cultural de Valdepeñas?
R.–
Una librería local es mucho más que un comercio. Es un espacio de cercanía donde se fomenta la lectura, la educación, la creatividad y la curiosidad desde edades tempranas. Acompaña a las familias, a los estudiantes y a los lectores habituales, generando un vínculo personal que no existe en otros formatos más impersonales.


No solo vendemos libros o material escolar; formamos parte del día a día cultural, artístico y educativo de la ciudad. Recomendar, asesorar y orientar también es cultura.


P.– ¿Colaboras con centros educativos o colectivos locales?
R.–
Sí, colaboro con AMPAs de colegios de la localidad y con distintos colectivos cuando lo necesitan, además de participar en iniciativas puntuales relacionadas con actividades municipales. Creo que esa conexión con el entorno es fundamental para un comercio local.


P.– ¿Cómo afecta el comercio online a un negocio local como el tuyo?
R.–
Es evidente que la inmediatez y los precios bajos de las grandes plataformas influyen y nos afectan. Muchas veces no podemos competir en precio. Sin embargo, cada vez hay más conciencia sobre la importancia de apoyar al comercio local. El asesoramiento personalizado, la posibilidad de preguntar cara a cara, de recibir una recomendación adaptada a tus gustos o necesidades, es algo que marca la diferencia. Ese trato cercano es nuestro valor añadido.


P.– ¿Qué objetivos te marcas para el futuro?
R.–
Mi principal objetivo es mantener una atención excelente y cercana al cliente y seguir ampliando la variedad de productos. También estoy en constante aprendizaje, actualizándome sobre novedades en papelería, tipos de papel, gramajes y materiales artísticos. El sector ha evolucionado mucho y es importante estar al día. Quiero que la Librería Papelería Juan Alcaide continúe siendo un referente en Valdepeñas, combinando tradición y adaptación, y que cada persona que cruce la puerta salga satisfecha y con ganas de volver.


Texto y foto: Ayer&hoy