La historia de la zanahoria naranja es fascinante y está ligada tanto a la evolución agrícola como a decisiones culturales y políticas. Las zanahorias silvestres se originaron en Asia Central, especialmente en lo que hoy es Afganistán, hace más de 3.000 años. Las primeras zanahorias cultivadas eran de colores variados: púrpuras, blancas, amarillas, rojas y negras. Las zanahorias moradas y amarillas eran las más comunes en el Medio Oriente y Asia. En Europa, las zanahorias amarillas y blancas comenzaron a expandirse durante la Edad Media. La versión naranja que conocemos hoy fue desarrollada en los Países Bajos (Holanda) en el siglo XVII. Existen dos teorías, por un lado, los agricultores holandeses seleccionaron zanahorias amarillas con más betacaroteno (precursor de la vitamina A), dando lugar a variedades más dulces y estables con color naranja intenso y, por otro lado, se cree que los holandeses popularizaron la zanahoria naranja como homenaje a la Casa de Orange-Nassau, la familia real que lideró la independencia de los Países Bajos de España. Así, el color naranja se convirtió en un símbolo nacional.