Carlos Peña Sánchez / Agente de Helvetia Seguros

Las necesidades y las circunstancias de las personas no son siempre las mismas, según va pasando el tiempo, estas pueden cambiar. Por esa razón, si tienes un seguro de Vida (o varios), conviene que lo revises al menos una vez al año, especialmente cuando se produzca algún cambio significativo en tu vida que afecte de manera directa o indirecta a tu estado financiero. Pues puede ser que necesites ampliar sus coberturas, modificar los beneficiarios o recalcular el capital asegurado para adaptarla a tu situación actual. A continuación, te describimos algunas situaciones en las que deberías plantearte reevaluar tu seguro de Vida si lo tienes desde hace algún tiempo.

Ante la compra de una vivienda o creación de una empresa.- Si vas a realizar una importante inversión económica como la compra de una vivienda, un coche o la creación de una empresa, es importante que cuentes con un buen respaldo que proteja el futuro económico de tus seres queridos en caso de que sufras algún percance que te impida continuar trabajando y generar los ingresos de ahora. De manera que, si contrataste el seguro de Vida hace tiempo, cuando no contabas con esas adquisiciones, lo más probable es que el capital que aseguraste entonces sea insuficiente para tu situación actual. Así que lo más conveniente es que revises tu póliza y la modifiques si es necesario.

Cuando se produzcan cambios en tu situación familiar.- También deberías reevaluar tu seguro de Vida si tienes o adoptas un hijo, ya que eso supone que tengas una persona más a tu cargo. Por tanto, al aumentar tu responsabilidad financiera, es esencial que te cerciores de que tu seguro de Vida cuente con la cobertura suficiente para cubrir los gastos de la crianza y la educación de tu hijo en el caso de que te suceda algo y no estés presente.

En cuanto al estado civil, una de las cuestiones que más dudas suele generar entre los asegurados cuando se divorcian es si pueden modificar su seguro de Vida, ya que no les interesa que sus exparejas sigan figurando en la póliza como beneficiarios. Lo mismo sucede, al contrario, cuando se casan, ya que muchos desean poner a sus cónyuges como beneficiarios. En ambos casos los asegurados pueden realizar las modificaciones que deseen.

Si tu situación laboral cambia.- Lo más probable es que en los últimos años tu situación laboral haya cambiado. Puede ser que hayas adquirido nuevas responsabilidades en tu empresa, que tu salario haya aumentado o, incluso, que hayas cambiado de trabajo. Sea lo que sea, en esos casos es fundamental que tu seguro te bride la protección que necesitas en el momento actual. De manera que, si se ha producido algún cambio importante, deberías asegurarte de que tu póliza cuente con el capital asegurado y las coberturas apropiadas.