Las Jornadas Literarias de Villanueva de los Infantes, organizadas por la Asociación Cultural Luciérnaga, llegaban a su fin el pasado sábado, 26 de julio. El cantautor Luis Regidor fue el artista encargado de clausurar la edición de este año, con su particular concierto «en la luna”.
El público asistente a la Casa de Cultura-Alhóndiga, sede de las jornadas, pudo deleitarse en una velada que combinó la voz y guitarra de Regidor ―cacereño, segundo premio en el Montreux Jazz Voice Competition y en el Festival Internacional de Guitarra de Córdoba― con una experiencia gastronómica maridada con productos de la tierra. El cantautor consiguió así reunir en Infantes los dos ingredientes que, según mencionó en su recital, echaría de menos en un concierto en la luna: “la gente y el vino”.
El concierto con degustación es una de las novedades que ha traído consigo la XXVI edición de las Jornadas Literarias, marcada por una renovada junta directiva de la Asociación Luciérnaga que ha buscado la innovación sin renunciar a la quintaesencia de unas jornadas que llevan celebrándose en Infantes más de un cuarto de siglo.
“No sabíamos si el público iba a seguir siendo fiel con el cambio, pero la gente ha respondido y estamos muy contentos. Quizás nos sigue faltando la audiencia joven, pero aun así nos ha sorprendido tener más presencia de la que esperábamos por parte de la juventud”, reflexiona Ramiro González Coppari, que se estrena en estas jornadas como nuevo presidente de Luciérnaga. “La gente ha seguido participando mucho en los coloquios, y este año además se ha sentido especialmente identificada por la temática común, la cultura en el mundo rural ―otra de las novedades de esta edición―, y que permite pensar un mismo problema desde diferentes ángulos y perspectivas”.
En estas jornadas, al igual que las ediciones anteriores, se ha dado de nuevo espacio a un gran abanico de artes, tendencias y manifestaciones culturales. Una intensa semana en la que no ha faltado el arte visual, representado por Michael Scheroff y el trabajo holográfico de María Esteve y Tessa Kugel, ambas residentes en el infanteño Centro Dados Negros; la literatura en sus versiones ensayística, de Jairo Marcos y Mª Ángeles Fernández, y poética, de Luz Pichel y Nicolás Mateos; así como el cine y el cómic, de los que han sido embajadores Rocío Mesa y David Sancho, respectivamente.