
Lucía Fiorito / Empleada de Júpiter Juegos
Durante los anteriores artículos hemos hablado sobre la gran cantidad de beneficios que aportan los juegos de mesa en la infancia y también en el entorno educativo. Sin embargo, no debemos olvidar que jugar, y sus beneficios, debería acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida.
Y llegados a este punto, vamos a ver en que pueden ayudar los juegos a personas de edad avanzada. Es por eso que introducimos aquí un concepto fundamental que mucha gente no conoce: la reserva cognitiva. Y ¿qué es esto? Pues la acumulación de la experiencia y la estimulación de las capacidades mentales a lo largo de toda nuestra vida se refleja en lo que se llama “reserva cognitiva” que, en términos simples, es la habilidad del cerebro para adaptarse y encontrar formas alternativas de hacer las cosas, incluso cuando algunas partes del mismo están dañadas, y seguir funcionando adecuadamente.
Es por ello que cuanto mayor sea nuestra reserva cognitiva, más fácil será compensar los defectos que irán apareciendo en nuestras capacidades cognitivas ya sea por el envejecimiento o por enfermedades neurodegenerativas. Por eso es muy importante trabajar la reserva cognitiva, lo que nos ayuda a retrasar el posible deterioro de nuestro cerebro promoviendo una red neural más resistente.
Los juegos de mesa con los que podemos trabajar capacidades como la estrategia, el cálculo o la memoria actúan como un escudo protector, fortalecen las conexiones neuronales, agudizan la percepción y frenan el deterioro natural asociado a la edad. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, los juegos de mesa son el gimnasio de nuestro cerebro. Pero además de todo esto, debemos pensar también en los beneficios a nivel anímico y de interrelación personal, tan necesarios en muchas personas mayores.
En este sentido, pensando únicamente en su aspecto lúdico, ayudan a elevar el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas. Sin embargo, su valor real reside en su capacidad para potenciar la comunicación. Dado que son actividades principalmente grupales, la interacción social se convierte en el antídoto perfecto contra el aislamiento y la depresión en la tercera edad.
También, relacionado con lo anterior, debemos recordar que los juegos de mesa facilitan un espacio privilegiado para la participación de la familia. Compartir un tablero o unas cartas nos ofrece las mejores oportunidades para pasar tiempo de calidad juntos y superar las barreras generacionales.
Y como siempre os recordamos que para cualquier consulta, duda o ayuda sobre ellos, podéis consultarnos en Júpiter Juegos, donde estaremos encantados de ayudar con cualquier cosa que necesitéis.