
Ángel Luis María Cuesta / Jefe de estudios de Eurocolegio Casvi Boadilla
La nota de acceso a la universidad es una de las cuestiones más importantes para los estudiantes de Bachillerato. No sólo cuando finalizan esta etapa, sino también a lo largo de los años que dura.
Los alumnos saben que tienen que esforzarse mucho para lograr una nota que le permita estudiar aquello que desean. No es fácil ya que cada año esta nota cambia y es una realidad que son muchos los factores que determinan la nota final.
Es por ello que es imprescindible el buen seguimiento de cada alumno y una unión sólida entre el colegio y las familias, que son los pilares en los que se apoyará.
Por un lado, el Departamento de Orientación ayuda desde los últimos cursos de la Educación Secundaria apoyando y aconsejando sobre qué caminos formativos y laborales son más convenientes según el alumno. De este modo, antes incluso de llegar a Bachillerato, los alumnos escogen la rama que más les favorece.
Se trata de una tarea de acompañamiento que corresponde tanto a las familias como al colegio y que marca el inicio de esa nueva etapa tan desafiante, la universidad. De este modo, los alumnos se sienten más seguros en cada paso que dan en este proceso.
Por parte del centro escolar, los alumnos disponen de toda la información sobre las opciones de las que disponen para estudiar lo que desean: universidades, notas de corte, planes de estudio… Además, también se les acompaña en el proceso de paso de Bachillerato a la Universidad. Es un proceso que les corresponde, pero lo hacen siempre sabiendo que están acompañados y respaldados.
Un aspecto importante que también hay que tener en cuenta en ese sentido son los resultados académicos. Los alumnos tienen que ser conscientes de la nota que necesitan para entrar en una u otra carrera, dependiendo de la universidad. Por ello, nuestro deber como equipo docente es que siempre sean conscientes de la realidad que les espera una vez terminen sus estudios. Deben tener encima de la mesa todas las posibilidades que se les presenta y no apostarlo solo a una única carta.
Lo mejor en ese sentido es trabajar en el día a día y no enfocarlo todo a la prueba de acceso a la universidad. Los alumnos no se juegan todo en un único examen, trabajan para acceder a una carrera desde el colegio, en Bachillerato y es un trabajo y esfuerzo diario que al final siempre se ve recompensado.
La metodología y los hábitos de trabajo que se trabajan en el centro escolar tienen un papel fundamental para la preparación de los alumnos. Ya en el centro tienen bien enfocados esos hábitos y trabajan a diario. De este modo, cuando llega la EVAU los alumnos ya están habituados y han trabajado la forma de estudio.
Del mismo modo, los alumnos aprenden, gracias al Departamento de Orientación de los centros, a canalizar todo el estrés que supone esta importante etapa.
Al final, los resultados académicos no son resultados de una sola prueba o del último curso escolar. Durante todas sus etapas escolares, las familias y el centro son pilares fundamentales en los que el alumno se apoya y en los que encuentra las herramientas que necesita para conseguir sus objetivos.