Tras años de experiencia en el sector de la distribución y el mundo del vino, en 2017 Marco García-Rojo Martín puso en marcha GRM Distribuciones, una empresa especializada en suministros para hostelería y distribución de vinos que presta servicio principalmente en Valdepeñas y su entorno. A esta actividad se ha sumado recientemente Garoma Vinos, un proyecto personal con el que ha cumplido el sueño de elaborar vino procedente de sus propias viñas familiares.
Entrevista con Marco García-Rojo Martín, gerente
Pregunta.– ¿Cómo nace la idea de crear GRM Distribuciones y dónde está ubicada la empresa?
Respuesta.– GRM Distribuciones nace de mi trayectoria previa. Yo llevaba unos ocho años trabajando en una empresa dedicada a la distribución de embutidos. Después de esa etapa, decidí formarme como auxiliar técnico en elaboración de vinos y aceites de oliva, y estuve también seis años trabajando en una bodega de la localidad. Con toda esa experiencia, en marzo de 2017 decido montar mi propia distribuidora dedicada a los productos de limpieza y suministros hosteleros. El almacén lo tengo en Valdepeñas, en la calle Ángel número 3.
P.– ¿Cuál fue el mayor reto al comienzo?
R.– El mayor reto fue, sin duda, el económico. Empecé prácticamente desde cero. Recuerdo que vendí una moto que tenía para poder comprarme una Renault Kangoo y empezar a trabajar. Los inicios fueron en la cochera de casa de mi madre, y poco a poco fui creciendo hasta que pude hacer mi almacén propio.
P.– ¿Te resultó difícil conseguir clientes al empezar?
R.– La verdad es que no demasiado, porque ya venía con mucha experiencia previa. Había trabajado muchos años en distribución y también en bodega como comercial, así que ya conocía a muchos clientes de Valdepeñas y la zona. Eso me facilitó mucho la entrada. En este negocio, al final, no sólo vendes productos, vendes servicio. Y el servicio cercano es la clave.
P.– ¿Qué servicios y productos ofreces y a qué clientes te diriges?
R.– Empecé con productos de limpieza y suministros hosteleros: servilletas, bobinas de papel, lavavajillas, fregasuelos… todo lo necesario para bares y restaurantes. Mi principal cliente es la hostelería, aunque también tengo tiendas, pero en menor medida. Trabajo sobre todo en Valdepeñas y alrededores: San Carlos del Valle, El Viso del Marqués, Moral de Calatrava, Santa Cruz de Mudela, entre otros.
P.– ¿Cuándo entra el mundo del vino en tu negocio?
R.– El vino entra casi por casualidad. Sobre 2018 una bodega de Moral de Calatrava me propone distribuir sus vinos. Como ya conocía el sector, acepto. A partir de ahí empiezo a trabajar con distintas marcas como Selección Lucendo o Pies Viejos, entre otros, y me voy especializando también como distribuidor de vinos de gama media-alta.
P.– En cuanto a tu otro proyecto, Garoma Vinos, ¿de dónde nace la idea?
R.– Garoma Vinos nace de una ilusión personal. Vengo de familia viticultora, soy la cuarta generación, siempre hemos tenido viñas y olivos. Desde que estudié el módulo de elaboración de vino, siempre tuve el sueño de hacer mi propio vino. En 2024 decido dar el paso y elaborar mi primera añada con mis propias viñas: Garoma 12 meses, un tempranillo en barrica de roble francés de uvas seleccionadas.
P.– ¿Qué otras variedades trabajas en Garoma Vinos?
R.– En 2025 decidí ampliar con un vino blanco, un airén, que es muy representativo de Valdepeñas. Así que ahora trabajamos principalmente con dos vinos: el tempranillo “Garoma 12 meses” y el “Garoma Airén viñas viejas”. Son vinos elaborados con viñedos propios, buscando siempre la calidad y autenticidad.
P.– ¿Tienes intención de ampliar variedades en el futuro?
R.– Por ahora la idea es centrarnos en lo que tenemos, que es producción propia. No descarto que en el futuro pueda incorporar alguna otra variedad si adquiriera alguna viña de otra variedad diferente, o incluso hacer aceite de mis olivos, quién sabe, pero ahora mismo el foco está en consolidar estos dos vinos y mejorar añada tras añada.
P.– ¿Cómo compaginas la distribuidora con el proyecto del vino?
R.– Con mucha organización. En la distribuidora hago absolutamente todo: recepción, ventas, cobros, reparto, facturación… Si no eres organizado, esto es imposible. El vino lo compagino gracias también a la ayuda de mi padre, que se encarga de una parte importante del trabajo en el campo. Yo dispongo de menos tiempo y me ocupo más de la parte de organización, vendimia, elaboración y marketing.
P.– ¿Qué es lo más complicado del proceso del vino?
R.– Sin duda controlar la climatología, aunque contra ella se puede hacer poco. Pero, de lo que podemos controlar, para mí, organizar los días de vendimia, que nos lo marcará la uva cuando esté en su momento óptimo. La vendimia la hacemos manual, en cajas de 12 kilos, y la realizamos desde primera hora hasta las once y media de la mañana aproximadamente, para que la uva llegue en perfecto estado a la bodega y poder seleccionarla posteriormente. Hay que calcular muy bien la gente y los tiempos, además de compaginarlo con mi otro negocio. Para mí es lo más delicado o complicado del proceso.
P.– ¿Cómo es el equilibrio entre crecer en distribución y en vino?
R.– En la distribuidora no busco crecer en clientes, sino en servicios dentro de los clientes que ya tengo. Prefiero no aumentar clientela y con ello perder calidad en el servicio. En cambio, Garoma Vinos sí es un proyecto con margen de crecimiento.
P.– ¿Qué resultados está teniendo Garoma Vinos hasta ahora?
R.– Muy buenos. En el primer año hemos sacado unas 3.600 botellas del Garoma 12 meses y alrededor de 2.000 del Garoma Airén. Además, en este último, hemos conseguido una medalla de bronce en el concurso “Airén por el Mundo”, lo cual es un reconocimiento importante y una motivación enorme para seguir mejorando.
P.– ¿Cuáles son tus objetivos de futuro?
R.– En la distribuidora quiero sobre todo seguir dando un buen servicio. En Garoma Vinos sí quiero crecer, aumentar producción y consolidar el proyecto. Con el tiempo, incluso podría plantearme incorporar personal y crecer como marca, pero sin perder la esencia de la tradición y la calidad.
P.– ¿Qué destacarías de todo este camino empresarial?
R.– La importancia del trabajo, la organización y la constancia. Si no eres constante y organizado, no puedes mantener dos proyectos como estos. Y sobre todo, no descuidar nunca el primer negocio cuando empiezas el segundo. Creo que eso es clave.
Texto y foto: Ayer&hoy