Sagrario Pérez de Agreda Galiano / Farmacéutica del Centro de Información del Medicamento. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real

El estilo de vida actual favorece la aparición de problemas del sueño. Entre las causas del insomnio, podemos encontrar factores psicológicos como el estrés y la ansiedad, malos hábitos de sueño, consumo de estimulantes como la cafeína o el alcohol, ciertas enfermedades médicas, el uso de medicamentos, y factores biológicos como los cambios hormonales o la edad avanzada.

El insomnio se caracteriza por una dificultad para iniciar y/o mantener el sueño, o por la sensación de no haber tenido un sueño reparador por lo que puede afectar tanto a la cantidad como a la calidad del sueño.

Antes de recomendar cualquier tratamiento farmacológico o si los síntomas son leves o puntuales, es importante aplicar las medidas recomendadas sobre la higiene del sueño y hábitos de vida saludables:
– Mantén el mismo horario para ir a dormir todos los días.
– Establece una rutina antes de ir a la cama
– Realiza regularmente ejercicio físico moderado durante el día.
– Reduce el consumo de café, té y bebidas alcohólicas.
– Cena ligeramente al menos tres horas antes de acostarte.
– Evita la siesta. En caso de echártela que no sea de más de 20 minutos.
– Evita las sustancias excitantes desde por la tarde como el café, el té o el chocolate.

Si estas medidas no son suficientes, existen medicamentos para aliviar el insomnio que no necesitan receta médica y pueden ser indicados por el farmacéutico:

La melatonina, se utiliza para ajustar el ritmo circadiano del cuerpo y ayudar a conciliar el sueño. Se recomienda tomarla 30 minutos antes de acostarse y no exceder la dosis recomendada.
Algunos antihistamínicos, como la difenhidramina y la doxilamina se utilizan para casos de insomnio puntual.

Existen hierbas y suplementos naturales, como la valeriana, la pasiflora, la melisa y la amapola de california que se utilizan para aliviar el insomnio y mejorar la calidad del sueño por sus propiedades calmantes y sedantes.

Si, aun así, el insomnio persiste, es recomendable acudir al médico que instaurará el tratamiento más adecuado entre las distintas opciones terapéuticas disponibles, ya que un buen descanso es fundamental para nuestra salud física y psíquica.