El fotógrafo ciudadrealeño David Copado ha sido reconocido como Fotógrafo del Año 2025 en la categoría de Fotografía de Bodas, uno de los galardones más prestigiosos del colectivo Fotógrafos de Boda, organización de referencia a nivel nacional e internacional.

Pregunta.- Para empezar, cuéntanos, ¿quién es David Copado y cómo ha sido tu trayectoria hasta hoy?
Respuesta.- David Copado es un fotógrafo especializado principalmente en bodas. Aunque realizo otro tipo de reportajes, aproximadamente el 80% de mi trabajo se centra en la fotografía bodas, siempre con un enfoque documental. Llevo más de diez años dedicado a este oficio y realizo una media de entre 30 y 45 bodas al año. Es mucho trabajo, pero también una experiencia constante de aprendizaje.

P.- ¿Qué es lo que te atrae especialmente de la fotografía de bodas?
R.- Me gusta porque una boda no son solo dos fotos con un anillo. Es un día irrepetible, en el que se reúnen personas que probablemente no volverán a coincidir todas juntas nunca más. Ocurren momentos únicos, espontáneos, emotivos y muchas veces inesperados. Fotografías que, con el paso del tiempo, adquieren un valor incalculable, sobre todo cuando retratan a personas que ya no están.

P.- Después de tantas bodas, ¿no llega el cansancio o la sensación de que todas son iguales?
R.- Nunca es igual. Cada pareja tiene su historia, su familia, sus emociones. El enfoque documental te obliga a implicarte, a conocerlos y a contar su historia. Es cierto que hay momentos de mucha carga, pero cuando llegan los meses de parón, en invierno, ya estoy deseando volver a empezar.

P.- A lo largo de tu carrera has recibido nominaciones y premios importantes. ¿Cómo funciona este reconocimiento dentro del sector?
R.- En la fotografía de bodas existen directorios muy importantes donde los fotógrafos presentamos nuestro trabajo para intentar llevarlo a otro nivel. He tenido fotos premiadas en Fearless Photographers, he sido nominado a la Lente de Oro por Inspiration Photographers y, en esta ocasión, he ganado el primer premio en Fotógrafos de Boda España, que es el directorio más importante a nivel nacional y con proyección internacional.

P.- ¿Qué significa haber ganado este premio?
R.- Se puede entender como ser el Mejor Fotógrafo de Bodas del Año 2025 en España. Es un premio que se decide en cuatro rondas a lo largo del año, donde participan cientos de fotógrafos enviando miles de imágenes. El que más puntos acumula es el ganador. En mi caso, quedé primero con 13 puntos, en una edición muy reñida.

P.- ¿Habías estado cerca de ganar en años anteriores?
R.- Sí, el año pasado quedé sexto y en otras ediciones he estado dentro del top 10. Llevo varios años luchando ahí arriba, lo que demuestra que no es algo puntual, sino fruto de un trabajo constante.

P.- Desde fuera quizá no se percibe la dimensión de este premio. ¿Cómo se valora dentro del sector?
R.- A pie de calle mucha gente no es consciente de lo que supone, pero dentro de la industria es el premio más importante a nivel nacional. Desde que lo gané no he parado de recibir mensajes de compañeros, proveedores y profesionales del sector felicitándome. Para cualquier fotógrafo de bodas español, es uno de los mayores reconocimientos posibles.

P.- ¿Cuántos fotógrafos y fotografías participan aproximadamente en cada edición?
R.- Hay más de 400 fotógrafos certificados y se envían cientos, incluso miles de fotografías por ronda. De todas ellas, solo se seleccionan 50 imágenes premiadas. Que en una ronda consigas meter cinco o seis fotos, como me ha pasado a mí en alguna ocasión, es algo muy complicado.

P.- Tus fotografías premiadas destacan por captar momentos muy concretos y espontáneos. ¿Cómo consigues eso?
R.- Estando siempre en el sitio adecuado. No sé lo que va a ocurrir, pero estoy atento y disparando. Hay un factor de suerte, pero también de preparación, de anticipación y de experiencia. Son décimas de segundo en las que todo se alinea.

P.- ¿Preparas esas fotografías o todo es completamente real?
R.- Son momentos reales, no preparados. Eso es lo que más valoro y lo que más mérito tiene. Puedes copiar una localización o una iluminación, pero no puedes copiar un instante real e irrepetible. Por eso apuesto por ese tipo de imágenes en los concursos.

P.- ¿Sientes mucha responsabilidad cuando trabajas en una boda?
R.- Muchísima. Mi trabajo no es solo para ese día, es para toda la vida. El reportaje se convierte en un legado familiar. Hay fotos que, con el tiempo, se vuelven irremplazables. He tenido casos de abuelos que fallecen poco después de la boda y esa fotografía se convierte en la última imagen que la familia tiene de ellos.

P.- ¿Crees que las parejas son conscientes de la importancia de la fotografía de bodas?
R.- Muchas veces no del todo. Por eso intento explicárselo en el estudio. No se trata de cubrir un evento, sino de contar una historia. Dentro de unos años, ellos serán quienes miren esas fotos como hoy miran las de sus abuelos. Si no existen, no se pueden recuperar.

P.- Para terminar, ¿qué te llevas personalmente de este premio?
R.- Es un reconocimiento a muchos años de trabajo, esfuerzo y dedicación. Pero, sobre todo, es una confirmación de que el camino que sigo, apostando por lo real, lo humano y lo emocional, tiene sentido. Y eso, para mí, es lo más importante.

Algunas de las imágenes premiadas: