
Juan Díaz-Benito / Periodista Deportivo
La Junta Directiva y Juanlu Alonso están realizando un buen trabajo a la hora de solucionar posibles problemas a medio y largo plazo.
Javi Bule, un portero de 17 años, está siendo titular en Primera División y demostrando con creces que es joven y sobradamente preparado en la mejor liga del mundo. Antonio Navarro, con 23 años, está siendo hoy por hoy un valor en firme dentro del club quesero.
Iker, portero procedente del Moral Fútbol Sala, está cumpliendo su papel con creces y está demostrando que sabe estar a las duras y a las maduras, el trabajo en portería, deja solucionado el problema para el equipo de Juanlu Alonso.
Cuando hablamos de solucionar problemas, es evidente que el técnico de Alcobendas sabe dónde pisa y tiene claro donde pueden surgir los problemas en el conjunto de Quesos el Hidalgo.
Pablo Robles, un jugador de 19 años, llegó en silencio para intentar ocupar el hueco que había dejado Humberto. Este joven jugador no solamente ha ocupado el puesto de Humberto, sino que, por méritos propios, está demostrando que es un jugador que se consolida de un partido para otro en una competición complicada y de alto nivel. Robles es el ejemplo de saber rejuvenecer un equipo, acertando a la hora de firmarlo y demostrando que tiene ganas y hambre de ser un jugador importante dentro del fútbol sala nacional.
Pedro Herreros llegó al Manzanares Fútbol Sala procedente del Villarrobledo. Nadie esperaba el altísimo nivel que está demostrando este jugador y a su vez le pide a Juanlu Alonso minutos por méritos propios y teniendo ilusión por triunfar en este deporte.
Pedro Beraldo es otro ejemplo de un jugador joven, que lleva dos temporadas en Manzanares y que cuando tiene minutos cumple haciendo goles y haciendo un trabajo colectivo de primer nivel.
Nefi, el jovencísimo jugador brasileño, no tiene demasiados minutos, pero cuando sale cumple con creces. Nefi es un ejemplo de adaptación a un equipo en el que probablemente sea difícil hacerse un hueco, pero él, en silencio y sin hacer demasiado ruido cuando sale, está ahí y es capaz de aprovechar esos minutos.
Aaron y Samu son dos componentes del equipo juvenil que cuando han tenido que ir en convocatoria han demostrado un alto grado de compromiso y son también una parte muy importante en esta labor de rejuvenecimiento que está haciendo el técnico del Manzanares Fútbol Sala para ir poco a poco dándole forma al equipo.
Este repaso que hemos hecho a una plantilla que está cumpliendo con brillantez en una temporada difícil, demuestra que no todo es estar en el banquillo y dirigir partidos, sino que también, hay que hacer un trabajo entre bambalinas a la hora de incorporar al equipo gente joven que puedan dar la talla.
En la colaboración del presente mes, sin dar nombres, podemos afirmar que, para la próxima temporada, el Quesos el Hidalgo tiene apalabrado un jugador de primer nivel que también hace crear expectativas importantes a la hora de configurar un equipo que vuelva a ser competitivo la próxima temporada.
Está labor de rejuvenecimiento no quiere dejar en segundo lugar al resto del equipo, dado que todos y cada uno de ellos son importantes.