Raúl Fernández Sánchez / Colaborador BM Caserío

Se hace larga la espera, lo sabemos, pero eso no implica precipitación en la planificación de la temporada. Afrontamos nuestra primera temporada en la Liga Asobal con la firme intención de competir con dignidad, de representar a nuestra ciudad con ambición y de dar pasos sólidos en esta nueva etapa en la élite. El trabajo y la determinación de los últimos años ha sido intenso, meticuloso y productivo.

En primer lugar, el debut llegará el fin de semana del 13 al 14 de septiembre, a domicilio, en una pista tan exigente como la de Bidasoa Irún. No será un estreno sencillo, pero sí una oportunidad inmediata para testar el nivel competitivo del equipo ante un rival con experiencia europea. Solo una semana después, entre el 20 y el 21 de septiembre, viviremos uno de esos días marcados en rojo: el primer partido en casa, nada menos que frente al REBI Cuenca, en un derbi regional que se antoja emocionante tanto en lo deportivo como en lo emocional. El Quijote Arena vivirá así su regreso a la máxima categoría, y esperamos que nuestra afición convierta el pabellón en un fortín desde el primer minuto. No tenemos duda que así será.

En paralelo al calendario, el club ha trabajado con decisión en la confección de la plantilla. La primera gran noticia fue la renovación de nuestro entrenador, Santi Urdiales, hasta 2028. Pocas decisiones simbolizan tanto la filosofía del Caserío como esta: apostar por quien nos ha llevado hasta aquí, por quien entiende el proyecto desde dentro y lo ha sabido liderar con humildad, trabajo y ambición. Santi es una figura clave, y su continuidad garantiza estabilidad en un año que, sin duda, será exigente.

El equipo también se ha reforzado con nuevas incorporaciones, elegidas con criterio y pensando en lo que requiere esta categoría: experiencia, carácter y proyección. A la portería llega el griego Kostas Kotanidis, con 33 años y una trayectoria solvente en su país. Competirá por minutos junto a Santi Giovagnola y Fernando Romero, en una demarcación clave para nuestras aspiraciones. En el extremo izquierdo aterriza Franco Mendive, argentino de 24 años, internacional con su selección y con capacidad para marcar diferencias en transición y finalización.

También hemos incorporado al joven pivote Juan Gull, una apuesta física y táctica de presente y futuro: sus 2,06 metros de altura serán un recurso valioso en ambas áreas. A él se suma el talento local de Sergio Sánchez, juvenil de solo 17 años procedente del Balonmano Alarcos, que encarna como pocos el espíritu de cantera y compromiso con nuestra tierra. Junto a ellos, se han confirmado otras llegadas importantes como las de Pablo Mínguez, Sergi Mach, Sergio López, Javier Domingo, Alonso Moreno y David Fernández, quienes completan un bloque equilibrado y comprometido.

Desde el club sabemos que el objetivo es claro: consolidarnos en Asobal. La palabra “permanencia” no debe ser vista como algo menor, sino como un reto tan real como necesario en un contexto de máxima exigencia. Pero también queremos construir, crecer y seguir ilusionando. Queremos que cada partido en el Quijote Arena sea una fiesta del balonmano, una muestra de lo que somos capaces de lograr cuando empujamos todos en la misma dirección.

Nos espera un camino apasionante, lleno de obstáculos y oportunidades. Ciudad Real no solo ha vivido el balonmano: lo ha sentido, lo ha soñado, lo ha llevado en la sangre. Hoy, el Caserío recoge esa llama encendida por generaciones. No venimos a empezar algo nuevo, venimos a continuar una historia sagrada y más viva que nunca. La ciudad late de nuevo… y el balonmano responde. Desde dentro del Caserío, estamos preparados. Ahora os necesitamos más que nunca, porque este club, como siempre decimos, lo hacemos entre todos. Nos vemos en Irún… y nos abrazamos en casa, frente a Cuenca.

¡Vamos, Caserío!