El Antiguo Casino de Ciudad Real acogió el 28 de julio una nueva exposición dentro del II Ciclo de conferencias sobre la Pandorga, fiesta y folclore a cargo de Alfredo Jesús Sánchez Rodríguez, una actividad que organiza la Hermandad de Pandorgos con el patrocinio de la concejalía de Festejos y Tradiciones Populares.

Alfredo Sánchez nació en Castellar de Santiago, que fue conocido como Castellar de los pucheros en otro tiempo, un pueblo por el que no se pasa, al que hay que ir. Está casado y tiene tres hijas. Ha vivido en Madrid, Pamplona y Sevilla y le caracteriza una gran actividad literaria, destacando sus publicaciones individuales como “Resumen de amor y vida”, “Territorios” o publicaciones colectivas como “Tránsito”, “Érase una vez” o “Leyendas y tradiciones de Castilla-La Mancha”. Ha sido ganador de varios galardones literarios, entre los que se encuentra el Certamen nacional de Sancho Panza y es miembro del Grupo literario Guadiana, socio de honor de la Biblioteca de Castilla-La Mancha y suele publicar en varias revistas, como por ejemplo “Manxa”.

Sánchez comenzaba su conferencia reconociendo que no es un erudito en la materia del folclore, pero que es un tema que siempre le ha gustado y que lleva en su interior por la herencia de sus raíces, de “tierras llanas, largas, extensas / surcos como corte de navaja / hechos por el filo brillante al sol del arado”, como dice la poesía. El concepto de folclore que es el saber tradicional del pueblo, según William John Thoms, quien acuñó el término, como neologismo creado a partir de dos palabras anglosajonas Folk (pueblo) y Lore (sabiduría).

Sánchez explicaba que sobre las tradiciones de su niñez “adquirí conocimiento, valores y formas. Todos ellos estaban en mí, anclados de una forma natural”. Añadía que el folclore es una materia viva, de ahí su riqueza, aunque se caracteriza por tener una gran vulnerabilidad debido a su carácter oral y como decía Manuel Machado “procura tú que tus coplas vayan al pueblo a parar, aunque dejen de ser tuyas para ser de los demás”. La implicación del pueblo es muy importante en el mantenimiento de las tradiciones, ya que “somos sujetos activos del hecho folclórico”. Destacaba, además, la importancia de la seguidilla como “Bien de interés cultural inmaterial”.

Durante la conferencia Alfredo Sánchez nos devolvía a la esencia de los acertijos, los juegos, los cuentos y las canciones que ha llegado a interpretar en directo, creando en el salón del Antiguo Casino, una atmósfera mágica de recuerdos de niñez olvidada.