La céntrica calle Doña Ángela ya se ha reabierto al tráfico. La vía aneja a la Plaza Mayor cuenta con un renovado aspecto y ha cambiado su formato al de plataforma única.

El casco antiguo de La Solana cuenta de esta forma con otra vía adoquinada. El tipo de adoquín que se ha utilizado para la misma es un prefabricado de hormigón en dos colores, negro y gris, que delimitan la acera y la vía reservada para la circulación de vehículos. En el tramo que une la calle Doña Ángela con Torrecilla se ha respetado el tipo de adoquín que ya existía en esta parte. “El objetivo era hacer una vía más accesible y homogeneizar esta calle con el entorno de nuestra Plaza Mayor”, explicó el alcalde de La Solana, Eulalio Díaz-Cano. Una treintena de bolardos delimitan la zona de aparcamiento y la reservada para los peatones, garantizando su seguridad. La reforma ha respetado el espacio para estacionar vehículos, pudiendo aparcar entre 3 y 4 vehículos.

El emblemático arco de esta calle recupera su tradicional iluminación, que estaba dañada. Las esquinas del edifico que da la espalda a la Plaza Mayor también han sido iluminadas. “Creo que es importante seguir dando pasos para que una de nuestras zonas emblemáticas siga siendo atractivo estéticamente, y cómodo para el uso de los vecinos”, concluyó el edil.