Antes de su incursión en el cine, Benito Pocino trabajaba como empleado de Correos y había realizado pequeños papeles en diversas películas y series, a menudo en roles secundarios, como Makinavaja o Historias de la puta mili. Su interpretación como Mortadelo en La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003) marcó su primer papel protagonista en una película, lo que le permitió ganar notoriedad en el ámbito cinematográfico. Su parecido físico con el personaje creado por Francisco Ibáñez fue tan notable que, aunque inicialmente no se presentó al casting, el equipo de producción lo contactó directamente para ofrecerle el papel. Tras esta experiencia, Pocino continuó su carrera con papeles en películas como La máquina de bailar (2006) y Déjate caer (2007). Sin embargo, en la secuela de la película, Mortadelo y Filemón. Misión: salvar la Tierra (2008), Pocino no repitió su papel como Mortadelo. Según declaró, solicitó una remuneración mayor debido al éxito de la primera entrega y al hecho de que su interpretación fue clave para dicho éxito. La productora no aceptó sus condiciones y optó por sustituirlo por Edu Soto. A lo largo de su carrera, ha sido reconocido por su capacidad para interpretar personajes cómicos y su presencia en pantalla, a menudo en papeles que refuerzan el humor visual y el gag físico. A pesar de su éxito en el cine, Pocino ha mantenido su trabajo en Correos, compaginando su pasión por la interpretación con su empleo estable.
Qué fue de… Benito Pocino