Aunque suene sorprendente, los plátanos son ligeramente radiactivos de forma natural. Esto se debe a que contienen potasio, y una pequeña parte de ese elemento es el isótopo Potasio-40, que emite radiación de manera muy débil. Esta radiación es completamente natural y está presente en muchos alimentos, e incluso en el propio cuerpo humano. Para ponerlo en perspectiva, la cantidad es tan baja que los científicos usan el concepto de “dosis equivalente a un plátano” para explicar niveles mínimos de radiación sin peligro. En resumen, comer plátanos no es peligroso. De hecho, forma parte de la radiación natural a la que estamos expuestos cada día sin darnos cuenta.
Ligeramente radiactivos