La firma Pedro Cerro es toda una institución del comercio en Ciudad Real, en la que Pedro y su mujer, Donata Checa Díaz, han sido las dos caras visibles de un establecimiento de moda masculina y femenina de referencia, con clientes en toda la provincia y también fuera de ella.


Hablamos en pretérito porque, lamentablemente, en el momento de escribir estas líneas, la emblemática boutique ciudadrealeña de la calle Ruiz Morote, 6, cuelga el cartel de liquidación para su definitivo cierre. Un fin esperado por la jubilación en mayo de la ahora titular, Donata -Pedro se jubiló a finales de 2020-, aunque nada deseado después de dedicar 25 años de sus vidas a lo que mejor saben hacer.


Pedro Cerro Romero, natural de Villanueva de Córdoba, comenzó su trayectoria profesional en el sector en 1975, en el economato de Repsol de Puertollano, lugar donde residía con su esposa, puertollanense de cuna. Sin embargo, pasado un tiempo, gracias a su olfato de buen comerciante, comprobó que este sistema de venta iba perdiendo fuelle. Tras recibir interesantes ofertas y dejando en Puertollano una casa recién montada, decidió trasladarse a la capital como encargado de ‘Rail Casual’ en la avenida Alfonso X el Sabio, “era la tienda más moderna de ropa que había por esos años, contaba con otros dos puntos de venta en Alcázar de San Juan y Albacete; coordinaba la entrada y distribución de mercancías de los tres comercios”. El negocio pertenecía a una sociedad de cuatro socios que acabaron separándose. Uno de ellos era Francisco Javier Ruiz Abad, fundador de Gass Ciudad Real, con el que Pedro decidió marcharse em 1989 también como coordinador de las tiendas de Gass (Ciudad Real, Puertollano y Valdepeñas) donde ofrecían prendas de marcas nacionales e internacionales de primera línea.Sin embargo, la inquietud y ambición de prosperar le hacen dar el paso de instalarse por su cuenta en la temporada otoño-invierno de 1998-1999, teniendo a su favor la experiencia adquirida y la formalidad y seriedad brindadas a proveedores y clientes de Gass. Así, Pedro Cerro nace como un punto de venta “nuevo y fresco, donde se hacía buena venta”, diferente a los tiempos actuales, “todo ha cambiado mucho, la forma de vestir, las franquicias, la venta por internet e incluso la climatología”.


Línea de tallas especiales y alquiler de chaqués.- Donata y Pedro comenzaron muy ilusionados con el comercio de moda en la calle Ruiz Morote, ofreciendo una atención muy personalizada, profesional y de cercanía, acompasada de una informatización plena para agilizar la gestión del stock y una contabilidad impecable. En la temporada otoño-invierno de 2005-2006 se aventuran con otro establecimiento en la ronda de Ciruela, “funcionó bien hasta que suprimieron, en enero de 2018, el parking de enfrente”, matiza. Pero, como emprendedor nato y en aras a mantener a toda la plantilla, decide abrir otra tienda en calle Lanza, en otoño de ese mismo año. La pandemia del Covid y la jubilación de Pedro Cerro a finales de 2020 obliga a su clausura, manteniendo el negocio primigenio. En el instante de redactar estas líneas, tras la liquidación en la tienda de la calle Ruiz Morote, prevista durante los próximos dos meses, Pedro Cerro cerrará definitivamente sus puertas.

Izq.: Unos jóvenes Pedro y Donata, en los comienzos del negocio. Centro y dcha.: El punto de venta de la calle Ruiz Morote, 6 en diferentes momentos de estos 25 años.


Las claves de su éxito radican en disponer de un buen equipo, “ellos han sido extraordinarios, más que empleados son compañeros” como Prado Casado o Juan Castro, entre otros; además de contar con una clientela fiel, algunos de segunda generación; además de buenos proveedores y una oferta de grandes firmas, tanto por su diseño, calidad como precio, “han variado con los años, tuvimos una época en la que faltaban chaquetas Tebas…, en otro momento se vendían muy bien las prendas de Jocavi en mujer o Pierre Cardin en caballero, ahora seguimos trabajando con otras como Pertegaz y una de nuestras firmas estrella es Spagnolo”, explica.


En los últimos tiempos, la sastrería ha sido lo más rentable en Pedro Cerro, con el alquiler de chaqués para ceremonias, incluyendo arreglos y tintorería, “en periodo de liquidación por cierre ofrecemos, a quien lo desee, quedárselos en propiedad por el mismo precio del alquiler, 70 euros completo”, subraya el comerciante ciudadrealeño. Para diferenciarse del resto también incluyeron una línea de tallas especiales, tanto para mujer como para hombre, teniendo disponibles hasta la 74 o 6XL, “fue un acierto porque ha funcionado muy bien, atraía a gente de toda la provincia porque no encontraban esas tallas en ningún otro lugar”.
En referencia a los buenos y malos momentos, uno de los más felices, rememora Pedro, “fue cuando el modisto Pierre Cardin nos invitó a París, donde tuvimos una entrevista con él”. Lo peor, añade, “fue el robo que sufrimos en febrero de 2008 mediante un butrón a través de la cochera. Era principio de campaña y se llevaron mercancía por valor de más de 27.000 euros”.

Izq.: Donata y Pedro hoy en día. Centro: Moda masculina en Pedro Cerro. Dcha.: Moda femenina.

Trabajo bien hecho.- En la valoración de su trayectoria profesional, Pedro Cerro confiesa que ha actuado del mismo modo por cuenta ajena que propia, trabajando mucho y dando lo mejor de sí, con una atención exquisita al cliente siempre, “estoy satisfecho de todo lo que he hecho, y de que mi mujer haya estado a mi lado, pero todo tiene un comienzo y un final; por desgracia tenemos que cerrar el negocio y es como si me dieran una bofetada, pero me quedo con la conciencia tranquila de haber hecho bien lo que más me gusta, y de que mis hijos, Pedro Jesús y Ana, estén en buenos puestos de trabajo”. Como despedida, añade: “me llevo conmigo el afectuoso saludo de la gente por la calle: ‘adiós, Pedro’; para mí ese Pedro es importantísimo”.
Muchas gracias, Pedro Cerro, por tu profesionalidad.


Texto: Oliva Carretero Ruiz
Fotos: Ayer&hoy, cedidas por Pedro Cerro