Un nuevo paradigma de mueble apareció en el hogar en los últimos años: la llamada unidad de pared que es una respuesta para alojar el televisor LCD y otros objetos tecnológicos, así como estantes y lugares de guardado con composiciones escultóricas, asimétricas y minimalistas.

Los usos y costumbres de cada época han hecho de algunos muebles verdaderos emblemas y representaciones de cultura mobiliaria del momento histórico. Por ejemplo, el modular dio respuesta, entre los años 60 y 80, a la incorporación del TV y de centros musicales. Hoy otra tecnología se impone en los hogares y el centro de reunión pasa no sólo por el comedor sino por el televisor LCD, muchas veces conectados a un ordenador, equipo de música, videojuegos, home theater y otros complementos. Esto incorpora un nuevo mueble, “Las unidades de pared”, donde los elementos electrónicos están integrados y, a la vez, cuentan con un sentido estético. La unidad de pared no es un simple mueble, ya que tiene en sí mismo una impronta escultórica que la convierte en un elemento protagónico en la decoración actual.

Existen tantas opciones como hogares, ya que cada una se puede adaptar con gran flexibilidad a las necesidades de las familias, según requieran más espacio de guardado con puertas, cajones o estantes. El televisor con su apoyo o marco pasa a formar parte de la unidad como un compacto estético personalizado. En tal sentido, la tendencia es mimetizar los planos verticales, casi formando parte de las paredes con paneles de fondo complementarios. De esta forma los estantes y nichos dispuestos de forma intercalada generan una composición asimétrica o simétrica, de vanguardia, se entremezclan puertas con diferentes aperturas y sistemas de Push. Así las mencionadas unidades de pared se expresan despojadas y libres, observándose casi como un desprendimiento de la pared. De igual forma, tarimas de apoyo, cajones de guardado, y guías telescópicas, para resguardo de peso y mejorado de apertura, le dan a
los planos del piso la complementariedad de esta unidad funcional.

Ya no son necesarios los enormes muebles de lo guardado para la vajilla de la abuela, y esto nos permite que la  unidad de pared tenga una profundidad inferior de 45 centímetros acorde con la tendencia actual de espacios minimalistas, de líneas netas y con un alto nivel lo que posibilita que los ambientes se vean más amplios.

Priman las mezclas de texturas y colores y todas las unidades poseen tapas para ocultar el cableado. En cuanto a materiales se utilizan maderas naturales, melaminas texturizadas, lacadas, metales y vidrios.

Para más información:
Tfno.: 686 47 61 91
Web: www.miguelalberdi.com

Miguel Alberdi. Decorador

Miguel Alberdi. Decorador